martes, 24 de marzo de 2020

Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) de $10.000 por mes: Decreto 310/2020: quiénes lo cobrarán en abril…


El Gobierno avanzó con la cobertura asistencial a los sectores más afectados por la caída de su actividad derivada de la cuarentena que, por ahora, rige hasta fin de marzo. Decreto 310. El Poder Ejecutivo reglamentó también el Bono para jubilados a través del decreto 309 publicado en el Boletín Oficial de este martes
Los ministros de Economía, Martín Guzmán, y de Trabajo, Claudio Moroni, dispusieron una asistencia especial familiar, por ahora por única vez de $10.000, aunque "podría repetirse si la situación lo amerita" a liquidar en los primeros días de abril, para adultos de 18 a 65 años.
La asignación llevará el nombre de Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y podrán recibirla quienes cumplan con las siguientes características, según precisa el decreto 310 publicado en el Boletín Oficial de este martes:
1. Ser un trabajador en la informalidad, no registrado, que no tenga otro ingreso más que la percepción de la Asignación Universal por Hijo (AUH). La Encuesta Permanente de Hogares del Indec estima que en la Argentina la proporción de asalariados en negro es del 34% de los trabajadores en relación de dependencia; unos 2,2 millones de trabajadores que no tienen aportes al sistema de jubilaciones y pensiones;
2. Monotributista único, que no tenga otro ingreso declarado, como asalariado en blanco, pensionado, jubilado o trabajador autónomo, ni trabajador registrado de casas particulares, inscriptos en categorías "A", hasta $208.339,25 y "B" $313.108,87, de ingreso acumulado en los pasados 12 meses, un promedio mensual de $17.361,60 en el primer caso; y $26.092,40 en el segundo.
La AFIP tiene registrados unos 3,2 millones de trabajadores en esa condición, pero el Ministerio de Trabajo identificó que se reduce a casi 1,6 millones la cantidad que no depende de otro ingreso. Del total, unos 2 millones están anotados en las escalas de ingreso A y B, y según la relación anterior, poco más de 900 mil serían dependientes de lo que facturan solamente como monotributista, dada la alta proporción de pluriempleo que se observa en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec.
3. Monotributista Social; el último dato de Trabajo es de 366.000 trabajadores en esa condición;
4. Perceptoras de Asignación Universal por Embarazo; existen 159.000, según las previsiones del Presupuesto 2020, no tratado; y
5. Beneficiarios como único recurso monetario del Plan Progresar, actualmente unos 530.000 estudiantes que perciben menos de $6.000 por mes.
El ministro Claudio Moroni precisó en una informal rueda de prensa en Olivos que los trabajadores detallados previamente quedarán excluidos si se comprueba que: "tienen un gran patrimonio; reciben una renta financiera o inversiones como plazos fijos; y si no es argentino, o naturalizado y residente con más de dos años".
Los excluidos del IFE
Al mismo tiempo, quedaron excluidos de esta asistencia especial familiar:
1. Monotributistas registrados en las categorías C o superior, unos 1,6 millones de trabajadores;
2. Autónomos registrados en la AFIP, 400.000 aproximadamente;
3. Jubilados;
4. Pensionados;
5. Trabajadores informales mayores de 65 años, pese a que muchos con edad superior a ese tope aún se desempeñan en un trabajo precario, porque no obtienen otro ingreso; y quienes
6. Si percibe él o la solicitante o algún miembro de su grupo familiar, si lo hubiera, ingresos por trabajo en relación de dependencia registrado en el sector público o privado; monotributistas de categoría "C" o superiores y régimen de autónomos; prestación por desempleo; jubilaciones, pensiones o retiros de carácter contributivo o no contributivo, sean nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; ni planes sociales, salario social complementario, Hacemos Futuro, Potenciar Trabajo u otros programas sociales nacionales, provinciales o municipales.
(C) Daniel Sticco / Infobae


      



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domingo, 22 de marzo de 2020

El Enacom aconseja el "uso responsable de internet"


En el marco de la cuarentena obligatoria, el ente remarcó que se trata de una "herramienta especial" que permite "trabajar, estudiar y mantenernos conectados e informados".

El Ente Nacional de Comunicaciones lanzó una serie de recomendaciones orientadas al uso de Internet durante la cuarentena por el COVID-19.
Utilizar las líneas fijas para llamadas de voz.

Utilizar SMS (mensajes de texto) en vez del whatsapp para la mensajería instantánea.
Evitar las comunicaciones vía streaming o videollamadas y de ser necesarias minimizar la calidad de transmisión.
Evitar el envío de materiales que no son de suma necesidad.
Ser precisos en los mensajes para no generar idas y vueltas innecesarias.
Utilizar racionalmente plataformas en línea que implican un gran consumo en la red.
No viralizar cadenas o informaciones no verificadas.

Además, el Enacom advierte seguir únicamente las recomendaciones brindadas por los medios oficiales del Gobierno Nacional, Provincial o Municipal

viernes, 20 de marzo de 2020

Coronavirus: Alberto Fernández anunció la cuarentena total hasta el 31 de marzo




Coronavirus: Alberto Fernández anunció la cuarentena total hasta el 31 de marzo

El Presidente recibió a los gobernadores provinciales para coordinar una cuarentena total en el país e intentar achatar la curva de infectados por coronavirus. La medida rige desde las 0 horas del viernes hasta fin de mes.

El aislamiento obligatorio que dispuso Alberto Fernández para enfrentar al coronavirus rige hasta el 31 de marzo. Toda la población debe permanecer en su casa y sólo puede desplazarse en su barrio para la compra de productos esenciales. Hay excepciones para garantizar que nada falte. En las calles hay poco movimiento


Dnu

domingo, 15 de marzo de 2020

Albert Camus y "La peste". Algunas lecciones / Por Rogelio Alaniz




Albert Camus y "La peste". Algunas lecciones  / Por Rogelio Alaniz
I
Leí “La peste”, de Albert Camus, hace muchísimos años. Después, a la novela la debo de haber releído tres o cuatro veces, porque se trata de un libro al que siempre se le puede encontrar algo nuevo, un costado, una arista que no tuvimos en cuenta en su momento o que no estábamos preparados para tener en cuenta. “La peste”, Camus la escribió en 1947, cuando la guerra mundial había finalizado hacía dos años, esa guerra que en Francia incluyó la ocupación nazi, el colaboracionismo de muchos franceses y que lo contó a Camus entre quienes resistieron esa ocupación. Los críticos nunca se pusieron de acuerdo -probablemente no haya manera de hacerlo- si “La peste” de Camus es una metáfora acerca de la ocupación nazi en Francia, si es una crónica sobre una peste efectiva ocurrida en Orán en el siglo XIX, o si es un “pretexto” para debatir acerca de la condición humana y en particular acerca de Dios, su presencia, su ausencia o su silencio. La riqueza del libro es probable que resida precisamente en esa ambigüedad.
II
La novela se inicia describiendo una ciudad de Orán donde sus habitantes realizan su habitual vida cotidiana: trabajan, pasean, toman café, leen los diarios, se aman y se pelean, se divierten y se aburren. De pronto, una rata muerta. Luego, más ratas muertas. Y antes de los diez días el primer hombre muerto. La peste ha llegado. Claro, hay que tomar medidas. Y comienzan las dudas. No hay que alarmar, dicen algunos. Pasará pronto, dicen otros. El “pueblo” ignora o se empeña en ignorar. Mientras tanto las víctimas crecen. La peste ha llegado y no hay manera de eludirla. Cuarentena. Estricta cuarentena. Nadie puede entrar o salir de la ciudad. Por supuesto, hay protestas. Están los que se resisten a aceptar algo que “cayó del cielo” y que amenaza sus vidas. No puede ser, si hasta ayer al día le sucedía la noche, y a la noche el día y todo trascurría como Dios manda. De pronto, la peste. Lo mejor y lo peor de los hombres se empieza a manifestar. La peste, por decirlo de alguna manera, nos pone a prueba. Y en ello nos va la vida.
III
¿Qué decir y qué hacer? No hay una exclusiva respuesta. El doctor Bernard Rieux decide cumplir con su deber de médico. Darle la lucha a la peste sin medir riesgos. No pretende la Salvación porque no es creyente, pero pretende salvar vidas. Tampoco pretende la felicidad con su gesto, porque la felicidad está con su mujer y ella no vive en Orán, vive en otra ciudad y está enferma. No es una apestada, pero está enferma. Rieux tiene la oportunidad de abandonar a Orán para acompañar a su esposa, pero decide quedarse. Su imperativo moral laico así se lo exige. El padre Paneloux, sacerdote jesuita habla. Lo hace a través de un sermón. Esta sociedad frívola, indiferente, una sociedad que supone que la relación con Dios solo se establece yendo a misa los domingos, ahora se encuentra con el rostro de Dios. “No se han acercado a Dios, pero Dios se acerca a vosotros con su rostro más severo”. Son culpables, dice el cura. Raymond Rambert es un periodista francés que ha llegado a Orán para hacer unas crónicas sobre la vida de la ciudad. Es joven, está enamorado y su novia lo espera en París. De pronto la cuarentena. No puede salir de la ciudad. No puede ir al encuentro de la felicidad. ¿Por qué renunciar a ella? Lo conversa con Rieux. ¿El deber o la felicidad? Rieux no predica. Pero insiste que él se queda, no se va. Lambert está decidido a coimear a policías. Finalmente se queda. La felicidad vale, pero en ciertos momentos hay imperativos más fuertes que la felicidad.
IV
No todos son comportamientos nobles. La peste enriquece a comerciantes que especulan con el dolor y la muerte. Monsieur Tarrou está a punto de ir preso, pero la emergencia lo deja libre. Para él, la peste es la libertad. Si ella se fuera, su lugar sería la cárcel. Se coimea, se chantajea, se merca con el dolor. Se roba. Las burocracias políticas hacen lo que pueden. Y lo que se puede hacer nunca alcanza. El pueblo se somete o se resigna a la desgracia. Obedece, no por convicción, sino por miedo o falta de alternativas. La peste se impone. Los muertos se multiplican. Y además, no se sabe muy bien qué hacer con los muertos que han desbordado los cementerios.
V
El padre Paneloux y Rieux discuten. El sacerdote jesuita y el médico; el hombre de fe y el científico. Paneloux insiste en la culpa de una sociedad indiferente, consumista y frívola, aunque no va a renunciar al compromiso. Se arriesga y al riesgo lo va a pagar con su vida. Paneloux está en los hospitales, visita en sus domicilios a los enfermos. Hay un momento intenso en que la relación entre Paneloux y Rieux. Un niño muere después de sufrir atrocidades. “Este por lo menos era inocente. Bien lo sabe usted, padre”, le dice al sacerdote. Paneolox le responde: “Debemos amar lo que no podemos comprender”. Y la respuesta de Rieux: “No puedo admitir una Creación en la que los niños sufran”. Paneloux lo escucha y piensa: “Estoy empezando a comprender lo que es la Gracia”. El cura empieza a cambiar. Ya no dice “Vosotros” sino “Nosotros”. Y en uno de sus sermones más dolorosos, él, que de alguna manera predicaba la aceptación de la tragedia porque éramos culpables, ahora convoca a resistir la peste, a quedarse en la ciudad y dar la lucha.
VI
El duelo entre el médico y el sacerdote continúa. Ahora se habla del silencio o de la ausencia de Dios, ¿Por qué permite esta tragedia? ¿Por qué creer en un Dios que calla, que no se manifiesta? Para Rieux no hay otra alternativa que luchar contra la muerte sin levantar la vista al cielo donde mora un Dios que calla. El sacerdote insiste en luchar y rezar. “Es preciso luchar, pero también ponerse de rodillas... la Salvación lo exige.”. El médico admite que no pretende tanto, que la Salvación lo excede, que se conforma en principio con salvar vidas. “No voy tan lejos como es la Salvación, por lo pronto es la salud lo que me importa... no creo en Dios ni en el más allá, pero creo en los valores humanos. Se trata de ser honesto, no heroico”. Entonces el periodista Lambert le pregunta: “¿Qué es la honestidad?”. La respuesta de Rieux es sencilla y práctica: “Hacer bien mi oficio, salvar vidas”. Tácitamente, el periodista, el médico y el sacerdote refuerzan la convicción de trabajar juntos por algo que los une más allá de las blasfemias y las plegarias.
VII
En algún momento la peste se retira. La ciudad recupera su ritmo. El cielo recupera su azul; el sol, su brillo, y la noche las estrellas. La gente sale de sus casas, se encuentra en la calle. Los enamorados se aman, los padres abrazan a sus hijos, a la noche se abren los locales de fiesta. La vida reinicia su rutina. Pero también hay luto. Rieux, el héroe de la lucha contra la peste, se entera que su mujer, su querida mujer ha muerto en el sanatorio a muchos kilómetros de distancia. También ha muerto en Orán su mejor amigo. El “héroe” ha perdido en pocos días lo que más importa en la vida, lo que le da sentido, lo que la justifica: el amor y la amistad. Sin embargo, Camus insiste: “Hay en los hombres más motivos de admiración que de desprecio”. 
VIII
Cerremos por ahora el libro. Él nos habla de la peste en 1947. Nosotros padecemos una pandemia que -quisiéramos creer- no matará con la contundencia de la peste bubónica. El mundo de 1947 salía de la guerra y de la pesadilla de los nazis y empezaba a globalizarse. Hoy estamos globalizados y la peste se manifiesta como pandemia. Hay más herramientas para enfrentarla, pero ya no se reduce a una ciudad porque su escenario es el mundo. El mundo ha cambiado, pero la condición humana con sus miserias y sus grandezas, con su heroísmos y sus miedos, persiste. Como diría Camus, la peste no se va nunca, puede ocultarse, pude quedar suspendida, agazapada, acechando, pero siempre está y en algún momento regresa. Y nos pone a prueba. De pronto la seguridades, las certezas, parecen esfumarse. ¿La peste es la manifestación del pecado original por el cual siempre tendremos que rendir cuentas? ¿Llega para recordarnos nuestros límites, nuestra condición de mortales, la certeza de que estamos condenados a muerte desde nuestro nacimiento? Camus intenta elaborar algunas respuestas a estos interrogantes: “Todo lo que el hombre puede ganar al juego de la peste y de la vida, es el conocimiento y el recuerdo”. Después, como diría Rieux, seamos honestos y hagamos lo que corresponda. 
Noticia de: www. El Litoral

sábado, 14 de marzo de 2020

Juan Sasturain: Un hincha de Boca suelto en la Biblioteca Nacional



Es el director más futbolero de la historia del lugar. Conserva una camiseta azul y oro que le regaló la Fundación Evita. Y recuerdos de Fontanarrosa y Soriano.
Juan Sasturain ve la pelota de cuero marrón y se transforma. La besa, la amasa, la acaricia, la suelta como una lágrima y empieza a correr detrás. Es un chico en un cuerpo de 74 años. Y le va a pegar. Tiene la melena blanca de Carlos Bianchi y la panza de Osvaldo Soriano cuando se puso a hacer jueguitos para una foto inolvidable. Y Sasturain va. Está solo en un salón vacío de la Biblioteca Nacional, pero en su imaginación aparecen defensores rabiosos, hachas bravas que esquiva en zig zag. Ahora sí, ve el hueco, abre los brazos como si fueran alas, afirma el pie izquierdo para sostener el envión del derecho, que está listo para el impacto. Para Sasturain, el fútbol es un relato, un cuento que puede caber en un libro o en una narración oral.
Es el director de la Biblioteca Nacional más futbolero de la historia. Presentó un libro jugando al metegol, puso a un arquero inquebrantable de protagonista de su novela La lucha continúa, refutó el desdén académico hacia Soriano y tituló con perfume borgeano el ensayo sobre un gol: Lionel Messi, autor del Quijote.
Hace 13 años, convocado por el diario Olé, jugó un "pan y queso" con Alejandro Dolina para definir dos equipos históricos de poetas y escritores. Formaron a la Selección Argentina con Macedonio Fernández al arco, Domingo Sarmiento, José Hernández, Leopoldo Lugones y Almafuerte abajo; Adolfo Bioy Casares, Roberto Arlt y Jorge Luis Borges como volantes creativos y Oliverio Girondo, Julio Cortázar y Raúl González Tuñón en la delantera. Enfrente, para el Resto del Mundo, pusieron a Albert Camus al arco, porque era arquero; los aguerridos Ernest Hemingway, el Dante, Homero y Faulkner en la defensa; Proust, Miguel de Cervantes y Shakespeare de volantes y un ataque con el ruso Vladimir Maiacovsky, James Joyce y Pablo Neruda de wing izquierdo, porque era capaz de cruzar a caballo una cordillera para salvar de la censura su Canto general.
Eso sí, cuando el cronista de Viva le acerca el micrófono a la línea de cal, Sasturain, agitado, aclara que el fútbol "es apenas un tema literario más: con él se puede hacer una obra maestra o una gansada, porque la literatura no está hecha de temas, sino de escritura".
"Tanto el manejo de la pelota como el del lenguaje –puestos en buenos pies y manos– son un desafío a la creatividad y de ahí, de esa tensión por encontrar una forma original, cada vez única, para resolver dificultades expresivas, puede saltar la belleza", concibe Sasturain, que ahora agarra la pelota de cuero con las palmas de sus manos, la mira como si fuese un libro y empieza a recordar:
¿Se anima a trazar su autorretrato futbolero?
Claro. Fui delantero por izquierda en Independiente de Dorrego de los 16 a los 18 años, en una época en que empezaba a aparecer la línea de cuatro, porque hasta ahí se defendía con tres. Los wines jugaban bien abiertos y yo en general me paraba de 10, aunque después empecé a ir más de punta, a media agua. Cuando vine a estudiar a Buenos Aires, en 1964, me probé en el Viejo Gasómetro. El técnico de la Tercera de San Lorenzo era Imbelloni, aquel que acompañó a Farro, Pontoni y Martino en la delantera fanstástica de 1946. Ni me registraron. A lo sumo sí porque tenía una rodillera, lo cual no era nada auspicioso. Me habían roto parcialmente el ligamento interno de la rodilla derecha hacía un año y medio y recién me operé en los '70, cuando la pata se me terminó de romper. Luego fui a Lanús y si hubiera tenido un poco más de vocación me quedaba, porque estaba bien y esa Tercera era muy buena. De ahí salió Ramón Cabrero, el Galleguito, que era más chico pero tenía todo el fútbol en la cabeza. También me probé en Independiente, de Avellaneda. Me marcaba el Tano Mírcoli (autor de una memorable patada a Johan Cruyff) y recuerdo a un wing izquierdo que se llamaba Esclavo. Sin éxito en los clubes, desde 1965 jugué en la facultad, en un equipo que con los años se llamó Infamia, bastante miserable, porque jugaba al pelotazo, aunque con una defensa sólida y buenos volantes. Fuimos campeones universitarios en el '79. Ahí hice muchos goles y la pasamos muy bien.
¿Puede recrear ese momento en que, al morir su mamá, encuentra la camiseta que lo hizo de Boca a los 4 años?
Bueno, son esas cosas que las viejas guardan, ¿no? Tuve dos, la que me regaló mi papá y otra que me dio la Fundación Evita, con un pantaloncito azul y botines Taponazo. Esa camiseta me quedaba grande y tenía el escote en v que usaba Boca en esa época. Aún conserva manchas de aceite –probablemente Ricoltore–, porque no me la sacaba ni para comer ni para ir a dormir. Me acuerdo que llegué a casa y pregunté: "¿De qué cuadro soy" y mi papá dijo: "Acá somos todos de Boca". Entonces decidí que yo también iba a ser de Boca. Vivíamos en Médanos, al sur de Bahía Blanca, al lado de un baldío.
¿Cómo fue salir por la Puerta 13 el día de la Puerta 12 (una tragedia en el estadio de River, ocurrida el 23 de junio de 1968, en el que murieron aplastados 71 hinchas que salían por ese lugar)?
Fue increíble. Yo hacía poco que había llegado a Buenos Aires y vivía en un pensionado jesuita en Sarandí 41, en Congreso, junto a otros 60 estudiantes. Pero iba a la cancha solo, fuera la de Boca o la de River. Compraba una popular y listo, se podía. Ese día, de pedo, salí por la puerta de al lado, sin darme cuenta de lo que estaba pasando. Me enteré de lo que pasó después escuchando Radio Rivadavia.
Uno de sus personajes literarios es el "Doctor Pentrelli", nombre que remite a un jugador de Racing, autor de la frase "toco y me voy"...
Frase tan desvirtuada después. Porque hoy el "touch and go" supone falta de compromiso, cuando significaba todo lo contrario. Quería decir toco y me ofrezco de nuevo, ¡esa era la idea Pentrelli, esa era su modernidad! Él surgió como un wing encarador en Gimnasia, pero cuando volvió de Italia se había convertido en un jugador más completo, igual que Ernesto Grillo. Volvieron más solidarios, bajaban, tocaban, y entonces Pentrelli dice en un reportaje con Osvaldo Ardizzone: "Yo toco y me voy", es decir, toco y no me quedo quieto.
Bueno, pero el "Doctor Pentrelli" creado por su Olivetti tenía la misión de mejorar la biblioteca del penal de Batán. Ahora que usted anda en eso, ¿qué libros futboleros no deberían faltar en la Biblioteca Nacional?
Primero que nada, no tendrían que faltar los libros de Ricardo Lorenzo, Borocotó, que como tantos famosos argentinos era uruguayo. Sus relatos futboleros son bárbaros. Vamos a buscarlos, deben estar. Compartió la redacción de El Gráfico con Dante Panzeri y Félix Frascara. Cuando hicimos La Argentina en los mundiales con Daniel Arcucci y reconstruimos míticamente la final del '30, reparamos en lo que significaba el estadio Centenario en la Montevideo de esos años, una construcción monumental en una ciudad chata, es decir una sociedad con el fútbol en medio de ella: un cuento del Negro Fontanarrosa. Los tipos celebraron los 100 años de su independencia levantando un estadio. Y ya habían sido campeones olímpicos dos veces. Los argentinos decíamos "fútbol rioplatense" para afanarles la gloria, pero era de ellos. La construcción del mito del país, asentada en gran parte sobre eso. No es casual que la mitología, el relato y la escritura hayan proliferado allí de esa manera.
¿Cómo recuerda el ida y vuelta con Fontanarrosa en 1985 cuando publicaron El día del arquero?
Estábamos en la dictadura y fueron las primeras veces que escribí sobre fútbol, año 1979. El otro día encontré un textito para un suplemento de humor de Siete Vidas, que duró nada. Después un texto para La Voz y antes para una revista efímera llamada Contraseña, que dirigía José Pablo Feinmann. Me preguntó: "¿De qué querés escribir?". Y yo le dije: "De fútbol", porque no tenía ganas de otra cosa. Y le pedíamos al Negrito Fontanarrosa que hiciera los dibujos. Cuando juntamos más textos e ilustraciones, llevamos todo a Ediciones de la Flor. Fue mi primer libro. El Negro hizo tres o cuatro arqueros preciosos. Hay uno que está volando y la pelota le saca la lengua. El último centrojás también es un dibujazo, se parece al Trinche Carlovic.
A principios de los '90, Juan Carlos Martini nos pidió hacer el Pequeño Diccionario Ilustrado del Fútbol Argentino para Alfaguara, pero arrugué, no me daba para un desafío así. Por suerte quedó Tomacito Sanz, que lo hizo maravillosamente bien.
¿Cómo fueron los diálogos futboleros con Osvaldo Soriano?
De espíritu coincidente y de la época del diario La Opinión, cuando él era redactor y yo colaborador, desde afuera. Hace poco me encargaron de Planeta una antología de cuentos del Gordo. Eduardo Sacheri hizo lo mismo con los de Fontanarrosa y ese libro ya se publicó, pero el de Soriano no, debe haber un tema de derechos de autor. Lo volví a leer a fondo, hice la antología y escribí un prólogo largo, analítico, me puse a laburar bastante sobre los cuentos de Osvaldo, sobre todo en la relación con las distintas experiencias del fútbol: el contacto, la práctica personal, la recepción del fútbol como espectáculo a distancia.
Como teníamos casi la misma edad y somos del interior, compartimos eso. En los dos es importante el relato futbolero, porque el fútbol fue durante mucho tiempo el que jugabas en el potrero y el que escuchabas por radio. Y otra experiencia que teníamos era la del fútbol chacarero, el conocimiento de las ligas del interior, la figura del referí... ¡Protagonizaban películas del Lejano Oeste, viejo! Me acuerdo los que llegaban a Dorrego en micro, desde Bahía Blanca, solos con el bolsito, sin lineman, eran cowboys solitarios, que tenían que pitar un penal entre leones. A uno lo apretaron contra el alambrado y el tipo se metió la mano en el pantalón corto ¡y sacó un cuchillo! Era una figura trágica la del referí. Después tenía que salir del hotel y volverse en colectivo, por cuatro mangos. En Osvaldo eso está. ¡Y cómo! Con una vuelta de tuerca fantástica, con el desarrollo de las figuras del director técnico y del referí. Tengo presente Las memorias del Míster Peregrino Fernández, mamita, una locura.
Segundo tiempo
Recita la voz del estadio: "Sasturain, devoto de las pisadas de Riquelme y de la gallardía de Gallardo, nació en González Chaves en 1945, dos meses y 12 días antes que el primer Día de la Lealtad. Llenó por primera vez un álbum de figuritas en 1956 y lo canjeó por una pelota 'superball'. Se graduó en Letras por la UBA y fue profesor universitario hasta la dictadura. Escribe ficciones, es periodista, guionista de historietas y especialista en novelas policiales. Creó la revista Fierro. Y entusiasmó la lectura hasta por televisión. Durante cinco años fue editor de Deportes de Página/12 y escribió cientos de contratapas futboleras. Es capaz de describir un potrero con los ojos cerrados. Hoy dirige la Biblioteca Nacional, pero en la sesión de fotos con Viva no se ve ni un libro, porque este hombre ¡no suelta la pelota!".
Hay un personaje de Ariel Scher, en su libro El blues de la primera fecha, que propone que el método de enseñanza del cuento Sportivo Virreyes se incorpore oficialmente a los colegios.
Jaja, es lindo eso, porque plantea que si un chico puede aprender la formación de su equipo, bueno, puede usar la misma técnica para aprender el nombre de los virreyes. En nuestra época nos llevaban a repetir las cosas de memoria, como la integración de la Primera Junta, que también tiene forma de equipo de fútbol. Esa historia surgió de una anécdota que me contó alguien que tenía un profesor que le enseñaba las cosas así, ¡extraordinario!
En la Audioteca que tienen acá vi discos con relatos de Fioravanti, de Muñoz...
Sí, es lindísimo. El fútbol sigue siendo un relato. En mi época, los años '50, las alternativas eran Aróstegui, Veiga, Fioravanti y Lalo Pelliciari, uruguayos. A mi papá no le gustaba Aróstegui porque tenía demasiadas muletillas y todos los partidos eran iguales. Repetía: "Saltan varios hombres", "entrega la pelota a un compañero", "se produce un amontonamiento de jugadores", y así, sólo cambiaba los nombres. Bernardino Veiga fue el primer relator partidario y gritaba los goles de Boca como un fanático.
¿Por qué cree que son tan potentes las metáforas de Maradona?
Y, porque Diego encarna el ingenio popular y siempre ha sido muy original. Él, o el Malevo Muñoz, son personajes que tienen el límite más corrido que la mayoría y se permiten la trasgresión con absoluta libertad. Captan lo que circula y a veces lo redondean en una frase magistral.
Queda un párrafo antes del silbato final. Entra un cuento. Había una vez un funcionario que se estremeció cuando vio una pelota que lo transportó a su infancia. La besó, la acarició, la sintió propia. Y la llevó a pasear por los adoquines de la calle Defensa. Luego la tiró hacia arriba y la pelota se hizo Luna. Y llegó tan alto que nunca más volvió. Cabe además el título: "Sebreli, vos andá al arco. Y vos, Sasturain, devolvé la pelota".

Pablo Calvo /Revista Viva 12 Marzo 2020.

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sábado, 7 de marzo de 2020

El debate sobre la edad de retiro: a qué edad se jubilan los habitantes de los países de América Latina


El debate sobre la edad de retiro: a qué edad se jubilan los habitantes de los países de América Latina
La región tiene una transición demográfica con un envejecimiento importante y acelerado, lo que en los próximos años traerá más discusión sobre la necesidad de un incremento en los plazos para finalizar la vida laboral
El debate comenzó a asomar tibiamente a comienzos de este año, cuando el ministro de Trabajo Claudio Moroni aseguró que "en algún momento" debería darse la discusión sobre un aumento de la edad jubilatoria, con un esquema gradual. Aunque rápidamente otros funcionarios -entre ellos Alejandro Vanoli, titular de la Anses- salieron a desmentir rápidamente que el Gobierno esté trabajando en algún proyecto para cambiar las edades de retiro del régimen general (de 60 años para las mujeres y 65 años para los hombres).
Pero el tema no es una novedad y, cada tanto, reaparece como elemento de la sostenibilidad del sistema jubilatorio. En 2017, con Mauricio Macri como presidente, se instaló a partir de un informe revelado por el entonces titular de la Anses, Emilio Basavilbaso, que mostraba que cada año unas 50.000 personas siguen trabajando y no se jubilan cuando cumplen la edad legal para retirarse.
 América latina tiene una transición demográfica con un envejecimiento importante y acelerado
"En algún momento esta discusión vamos a tener que darla, pensando en un esquema gradual. La expectativa de vida todos los años crece y los sistemas jubilatorios se van a tener que ir adaptando. Hay que hacerlo en calma y con tiempo, de modo tranquilo, son cosas pesadas de mover, con mucha inercia por su gasto", dijo el mes pasado Moroni, en diálogo con radio La Red. En los días siguientes, varias fuentes del Gobierno advirtieron que no había ningun proyecto en estudio sobre el tema.
Con todo, los especialistas en temas previsionales descartan que frente al envejecimiento de la población en América Latina y al crecimiento de las expectativas de vida, los proyectos para elevar la edad de retiro llegarán más tarde o más temprano. El año pasado, el Senado de Brasil aprobó subir las edades jubilatorias a 62 años para las mujeres y 65 para los hombres.
"En primer lugar, América Latina tiene una transición demográfica con un envejecimiento importante y acelerado. Por otro lado, las mujeres tiene mayores expectativas de vida en promedio, en cualquier parte del mundo. Eso hace que de una u otra forma se estén revisando los sistemas de pensiones cualquiera sea el modelo. Es obvio que va a estar en los temas de debate en los próximos años", señaló a Infobae Alberto Arenas, asesor regional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y ex ministro de Hacienda de Chile. Aunque advirtió que en ninguno de los países es fácil avanzar con este tipo de reformas.
No solo habrá una mayor proporción de personas mayores en las próximas décadas, sino que la velocidad del envejecimiento en América Latina será muy superior al proceso de envejecimiento que se observó en Europa, donde la población de más de 65 años pasó de representar el 8% al 16% de la población total en más de medio siglo (56 años). Según las proyecciones de población de la Cepal, esto tomará en promedio solo 24 años en América Latina.
Subir la edad jubilatoria no es una solución mágica que vuelve a los sistemas sustentables. "Las edades de retiro se están revisando en términos de que permitan tener suficiencia del prestaciones o que permitan sostenibilidad del sistema. Pero no se mira en una sola dimensión, no es solo aumentarlas por un tema de sostenibilidad financiera. También es permitir que el sistema mantenga sus promesas en el tiempo. Las promesas están relacionadas con la cobertura, la calidad de los beneficios que entrega. Se puede tener un sistema sin problemas financieros pero la cobertura es solo de un 20% y las tasas de remplazo del 30%", agregó Arenas.
 "Cuando uno mira la experiencia de los países de Europa, los movimientos de la edad de retiro son marginales y toman mucho tiempo. Han optado por subir dos años en 10 años. Cada seis meses, por ejemplo, se aumenta en 3 meses la edad de retiro y así sucesivamente", detalló el especialista de Cepal. También se aplica el cambio a los que recién están entrando al sistema o a los menores de 40 años, pero nunca a los que están cerca de la edad de retiro establecida previamente. Eso, además, disminuye la potencialidad que tiene esta variable para ordenar rápida y efectivamente los temas financieros.
Achicar la diferencia entre la edad de jubilación entre mujeres y hombres es uno de los primeros puntos que se analizan a la hora de las reformas. "No en todos los países los hombres y mujeres se jubilan a edades distintas. En la región, en casi la mitad de los países se jubilan a la misma edad", destacó Arenas. La determinación de edades diferentes surgió con la creación de los primeros sistemas de pensiones en América Latina, que fueron pioneros a principios del siglo XX con un sistema del estilo público y de reparto (las contribuciones de los más jóvenes se acumulaban en un fondo de ahorro colectivo para los adultos mayores).
"En ese momento, la visión que se tenía era que el retiro tenía que ocurrir al mismo tiempo para los matrimonios y entonces, en los años '20 o '30 del siglo pasado, en las relaciones de parejas los hombres eran casi siempre mayores que las mujeres. Por lo tanto, al poner edades diferentes se generaba es que se jubilaban al mismo tiempo. En el mismo año. Ese fue uno de los motivos", destacó Arenas.
Actualmente, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) debe hace frente a erogaciones por un total aproximado equivalente al 8,5% del PBI, lo que incluye el gasto en jubilaciones y pensiones contributivas, las pensiones otorgadas a través de la Moratoria Previsional y la reciente Prestación Universal para el Adulto Mayor, según precisó Ignacio Apella, economista para Protección Social en el Departamento de Desarrollo Humano para América Latina del Banco Mundial.
 El debate sobre la modificación de la edad de retiro es válido pero debe darse en un marco más profundo de discusión que involucre definición de beneficios y tasa de reemplazo
"Dada la tendencia demográfica, y manteniendo los actuales parámetros del sistema, en 2050, primera década del estado de envejecimiento poblacional, el gasto podría alcanzar el 12,5%. El impacto de un cambio en la edad mínima de retiro sobre los costos del sistema previsional sería muy bajo e incluso negativo en el corto plazo y menores en el mediano y largo plazo. Esto se debe a que, en la actualidad, buena parte de la población se jubila algunos años después de alcanzar la edad mínima, por lo que un aumento en la misma tendría un impacto limitado", agregó Apella.
Por eso, señaló, el debate sobre la modificación de la edad de retiro es válido pero debe darse en un marco más profundo de discusión que involucre definición de beneficios y tasa de reemplazo, entre otros temas. "En otras palabras, qué tipo de sistema previsional están dispuestos a tener los países en este nuevo contexto demográfico, con pilares contributivos y no contributivos, y con una necesidad creciente de recursos de rentas generales para su financiamiento", dijo.
El economista Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), sostiene que previo al debate sobre la edad jubilatoria del régimen general, hay otras medidas que pueden tomarse, como la elevación del momento de retiro de los regímenes especiales (que incluye a jueces, embajadores, las cajas de empleados provinciales o los docentes, que tiene edades de jubilación por debajo de los 60 años y 65 años). También la equiparación de la edad de jubilación de mujeres y hombres. "Los datos muestran que las mujeres se están jubilando efectivamente a los 64 años", detalló el economista.
Su recomendación es que los incrementos se realicen con factores de ajuste en funciones de envejecimiento de la población en Argentina: cada 10 años la expectativa de vida aumenta un año, si se incrementa la edad jubilatoria en un mes por año al cabo de 10 años tendrías una edad jubilatoria un año mayor. "Si se quiere tener equilibrio en las cuentas públicas hay que hacer una reforma previsional, si no se está sobreajustando el resto del gasto para pagar el déficit", concluyó.

Por Ximena Casas / Infobae

miércoles, 4 de marzo de 2020

Altos cargos y una gran caja: así es el Estado que controla La Cámpora

Los militantes del grupo que lidera Máximo Kirchner ocupan puestos clave en la estructura gubernamental. Influencia y poder en mano de los jóvenes camporistas. Además del manejo de un presupuesto millonario.
Con la llegada de Alberto Fernández a la presidencia de la Nación, muchos dirigentes de La Cámpora, la agrupación kirchnerista que lidera Máximo Kirchner, se ubicaron en puestos importantes de la estructura estatal, ya sea por las funciones que deben desempeñar a diario o, en el mejor caso, por las millonarias partidas presupuestarias que se manejan: la tan preciada "caja". Dado que Fernández decidió prolongar el presupuesto 2019 aprobado durante la administración de Mauricio Macri, hasta tanto se sancione uno nuevo cuando finalice el periodo de Emergencia Económica, los montos que figuran en el sitio oficial del Ministerio de Economía (ver aquí), permiten aproximarse a la realidad presupuestaria de cada entidad. En base a esa documentación oficial, el Equipo de Investigación de Perfil Educación presenta en este informe cuáles son los puestos y los presupuestos que ahora controlan los jóvenes camporistas
En el gabinete nacional La Cámpora ocupa un sillón muy atractivo: el Ministerio del Interior, conducido por Eduardo "Wado" de Pedro. De acuerdo con el presupuesto 2019, los fondos de la cartera que antes estaba bajo el ala de Rogelio Frigerio superaron los 52.000 millones de pesos. Cabe recordar que a este monto hay que sumarle unos 95.000 millones de pesos que el Ministerio de Hacienda, entonces a cargo de Nicolás Dujovne, le otorgó a Interior para atender distintos gastos cuando el Gobierno anterior amplió el presupuesto debido a la crisis que se profundizó el año pasado.
Además de obras y beneficios para las provincias, el Ministerio del Interior es famoso en la política nacional porque es el encargado de administrar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Estos fondos, que representan el 1% del total de impuestos participables, siempre fueron manejados de forma discrecional y se distribuyen entre provincias y municipios para atender desequilibrios financieros y situaciones de emergencia. Si bien hasta el momento la nueva administración no giró ATN a ningún gobierno local o provincial, de acuerdo a datos oficiales a los que pudo acceder el Equipo de Investigación, entre 2015 y 2019 este mismo Ministerio entregó a municipios y provincias un total de 13.602 millones de pesos, lo que fija la pauta de hasta dónde puede llegar la puja de poder en torno al pedido de dinero
Pero si se trata de presupuestos camporistas, una de las cajas más importantes –siempre de acuerdo con el presupuesto 2019, que es el que aplica actualmente–, es la del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), cuya titular es la nueva directora ejecutiva Luana Volnovich, quien estuvo en el centro de la polémica a pocos días de asumir porque nombró al frente de la Gerencia de Comunicación y Relaciones Institucionales a su hermano, Guido. De acuerdo con el boletín del PAMI fechado el tres de enero del año pasado, la obra social de los jubilados tiene asignado un presupuesto que supera los 199.688 millones de pesos. De ese total, según aseguró la titular del organismo a principios de febrero, se utilizarán 30 mil millones de pesos para cubrir 170 medicamentos esenciales que componen el vademécum al que podrán acceder todos los afiliados.
La Agencia de Bienes del Estado (AABE), también es un organismo que cuenta con un representante de La Cámpora en un puesto de poder. Si bien su presidente es Martín Cosentino, hombre del sciolismo y titular del PJ de Vicente López, su segundo es Juan Agustín Debandi, un representante camporista que en las últimas elecciones perdió la intendencia de Tres de Febrero en manos de Diego Valenzuela. La importancia de tener un sillón con peso dentro de este organismo no se observa en la partida presupuestaria, sino en que es el encargado de la venta de bienes recuperados de la corrupción. Muchos de esos bienes que fueron confiscados por la Justicia en varias oportunidades, pertenecen a asesores, testaferros y ex funcionarios del kirchnerismo. Para tener un panorama de los números que se manejan en esta agencia, durante la gestión de Cambiemos la AABE se caracterizó por la puesta en valor y la subasta de predios estatales con poco uso, lo que permitió generar una millonaria caja. Entre 2017 y 2019 se acumularon más de 1.000 millones de dólares, solamente en concepto de licitaciones de terrenos. Por el lado de las empresas estatales más importantes, La Cámpora también desembarcó en Aerolíneas Argentinas. Aunque desde hace años la línea aérea de bandera viene arrojando déficits enormes –el de 2019 superó los 1.600 millones de pesos–, es una compañía que mueve montos interesantes. Su nuevo titular, Pablo Ceriani, hombre cercano a Axel Kicillof que ya había trabajado en Aerolíneas Argentinas en el área de Finanzas durante la gestión de Mariano Recalde, administra un presupuesto de 70.000 millones de pesos, aproximadamente, según consta en el Plan de Acción y Presupuesto para el año 2019.
Aunque ocupa un papel menor, en la línea aérea estatal, también está el camporista Carlos Figueroa, director de Asuntos Corporativos, que tuvo su paso por los medios como notero de Duro de Domar y gerente de noticias de Canal 7, durante el final de la gestión kirchnerista. La otra empresa estatal que cuenta con camporistas en lugares importantes es Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). En la petrolera a cargo de Guillermo Nielsen, los referentes de La Cámpora son Santiago "Patucho" Álvarez, encargado del área de Marketing y Comunicación; y Desiré Cano, en el área de Prensa.  Aunque aún no se presentó el presupuesto 2020, el año pasado la empresa realizó inversiones por 3.200 millones de dólares. Para este año, según trascendió semanas atrás, la petrolera estatal planea un desembolso de capital de 2.200 millones en moneda estadounidense aproximadamente, que estarán destinados a la exploración, producción, equipos de perforación, nuevos pozos y desarrollos. Además, entre enero y septiembre de 2019, YPF tuvo ingresos por 471.685 millones de pesos.
La Cámpora también está presente en la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). En el organismo encargado de pagar las jubilaciones, pensiones, asignaciones universales y familiares a más de 14 millones de personas. Secundando al titular Alejandro Vanoli aparece como secretario general el camporista Santiago Fraschina. Siempre de acuerdo con los datos de 2019, el presupuesto de esta entidad que se financia con los aportes y las contribuciones, supera los dos billones de pesos.
Otro lugar importante es el que ocupa la especialista en derecho tributario, Virginia García. La nueva titular de la Dirección General Impositiva (DGI), además de ser la tía de los nietos de Cristina Kirchner y ex cuñada de Máximo, fue senadora nacional con silla en el Consejo de la Magistratura y, antes de llegar al Congreso, tuvo un paso por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), cuando fue directora del organismo en Río Gallegos. Como ocurre con el caso de la AABE, la importancia de este organismo está en sus funciones: además de ser el área encargada de fiscalizar y recaudar el pago de los principales impuestos nacionales, esa dirección siempre fue utilizada como una herramienta de relacionamiento con los gobernadores. De García también depende la Subdirección General de Operaciones Impositivas de Grandes Contribuyentes Nacionales, encargada de monitorear las empresas más importantes del país, es decir, fortunas de familias como pueden ser Rocca, Bulgheroni, Eurnekian, Macri y Caputo. La última caja de La Cámpora es la del Correo Argentino. La nueva presidenta de la principal empresa postal del país, Vanesa Piesciorovsky, que durante la gestión kirchnerista había sido vicepresidenta de la entidad y ahora administra un presupuesto que ronda los 9.000 millones de pesos.
Otro figura de La Cámpora en el gobierno de Alberto Fernández es el secretario de Justicia, Juan Martín Mena. De profesión abogado, Mena formó parte del gobierno de Cristina Kirchner cuando se desempeñó como subsecretario de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), cuando el titular de dicha área era Oscar Parrilli.  Por último, de todos los cargos electivos que los referentes de La Cámpora disputaron en la provincia de Buenos Aires, la única ganadora fue Mayra Mendoza. La nueva jefa comunal del municipio de Quilmes, aprobó en diciembre último un presupuesto que supera los 12 mil millones de pesos y le genera a la agrupación kirchnerista un gran aparato territorial en el segundo cordón del Conurbano. Todos los funcionarios mencionados en este informe fueron contactados por el Equipo de Investigación, pero no respondieron los llamados o no quisieron realizar declaraciones.  
El Equipo de Investigación es dirigido por Rodrigo Lloret y está integrado por los mejores egresados del Posgrado en Periodismo de Investigacion y la Escuela de Comunicación de Perfil Educación. Mail: equipo@perfil.com / Twitter: @EquipoPerfil

Covid - 19 ( Coronavirus disease 2019)


martes, 3 de marzo de 2020

El Vaticano abre los archivos de Pío XII

El Vaticano abre los archivos de Pío XII

El Vaticano abrió los archivos de la Santa Sede para arrojar luz sobre el papado de Pío XII, cuyos archivos se mantuvieron en secreto durante décadas debido a las acusaciones de que no ayudó a salvar a los judíos durante el Holocausto. Los investigadores y académicos tendrán la oportunidad de examinar unos dos millones de documentos que abarcan los años 1939 a 1958 para obtener información sobre Pío XII, que a veces fue etiquetado como "Papa de Hitler".
Las críticas a Pío XII provienen de su aparente inacción para ayudar a los judíos que enfrentan la persecución de la Alemania nazi y no condenó enérgicamente el Holocausto. Sin embargo, el Vaticano insiste en que el controvertido Papa fue un "gran defensor de la humanidad" y estaba "profundamente preocupado por el destino de la humanidad durante esos años terribles". El Papa Francisco tomó la decisión de abrir los archivos hace un año para demostrar que la Iglesia Católica Romana "no le tenía miedo a la historia".
El arzobispo Paul Richard Gallagher dijo antes de la apertura que los archivos ofrecerían "una comprensión integral de lo que estaba sucediendo, el tipo de persona que era, el tipo de políticas que Pío XII estaba emitiendo en esos años terribles, especialmente durante la Segunda Guerra mundial, y del período inmediatamente posterior".
Ronald S Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial, dijo en un comunicado: "Al invitar a historiadores y académicos a acceder públicamente a los archivos del Vaticano de la Segunda Guerra Mundial, el Papa Francisco está demostrando un compromiso para saber y transmitir la verdad, así como para el significado de la memoria del Holocausto.
"El Congreso Judío Mundial (WJC) sabe que el Vaticano fue provisto el 17 de marzo de 1942, de un memorándum detallado por el representante del WJC en Ginebra, Gerhart Riegner, que describe la brutal evidencia del plan de los nazis para liquidar a los judíos. Nunca escuchamos lo que sucedió con el memorándum de Riegner después de que el representante papal en Suiza, el nuncio Filippe Bernardini, lo solicitara. Pero sí sabemos lo que sucedió con los seis millones de judíos asesinados en el Holocausto. Con la apertura de los archivos, finalmente podemos saber la verdad sobre lo que el Vaticano sabía", agregó.
El documento, que fue entregado por Riegner y Richard Lichtheim de la Agencia Judía para Palestina, dijo que tales medidas podrían "ser rescindidas o al menos aliviadas por la intervención de la Santa Sede".
El rabino Abraham Sorka, coautor de un libro con el Papa Francisco, escribió en el periódico del Vaticano L´Osservatore Romano que la apertura de los archivos revelaría si la Iglesia "podría haber hecho algo". Según Sorka "deberían abrirlos y aclarar todo. Entonces se podrá ver si hubieran podido hacer algo, hasta qué punto podría haberse hecho y si nos equivocamos en algo, podremos decir: `Nos equivocamos en esto´."
De "The Independent" de Gran Bretaña. Especial para Páginal12
Traducción: Celita Doyhambéhère

sábado, 29 de febrero de 2020

Los monjes se convirtieron en los principales bibliotecarios de occidente





Los monjes se convirtieron en los principales bibliotecarios de occidente

 

A pesar de todo, las reglas monásticas exigen el ejercicio de la lectura, y eso bastó para poner en marcha una extraordinaria cadena de consecuencias. La lectura no era simplemente algo opcional o deseable o recomendable: la lectura era obligatoria.

 Y la lectura requería libros. Los libros que se abrían una y otra vez acababan deteriorándose, por mucho cuidado que se pusiera a la hora de manejarlos. Así pues, casi sin que nadie se diera cuenta, las reglas monásticas hicieron que los monjes se vieran obligados a conseguir una y otra vez libros.

A lo largo de las violentas guerras góticas de mediados del siglo VI y durante el periodo todavía más funesto que vino después, los últimos talleres comerciales de producción de libros quebraron, y las huellas del mercado de textos escritos desaparecieron. De ese modo, y otra vez sin que casi nadie se diera cuenta, las reglas monásticas hicieron que los monjes se vieran obligados a preservar y a copiar minuciosamente los libros que ya poseen. Pero hacía mucho tiempo que había desaparecido todo el contacto con los fabricantes de papiros de Egipto y, por otro lado, a falta de un tráfico comercial de libros, la industria de la transformación de pieles de animales en superficies aptas para la escritura había caído en desuso.

 Por consiguiente, y de nuevo casi sin que nadie se diera cuenta, las reglas monásticas hicieron que los monjes se vieran obligados a aprender el laborioso arte de la fabricación de pergaminos y a salvar de la destrucción los ya existentes. Sin querer emular a las elites paganas poniendo los libros o la escritura en el centro de la sociedad, sin afirmar en ningún momento la importancia de la retorica y la gramática, sin premiar la erudición y el debate, los monjes se convirtieron en los principales lectores bibliotecarios, conservadores y productores de libros del mundo occidental comprar o conseguir una y otra vez libros.

Stephen Greenblatt "El giro: de cómo un manuscrito olvidado contribuyó a crear el mundo moderno"

Fuente  : Universo Abierto