miércoles, 28 de julio de 2021

Cuba, INTERNET y la historia de siempre / Raúl Martínez Fazzalari

El deseo de libertad es la riqueza del hombre, y la lucha por su conquista ha tenido lugar desde los albores de la civilización. El respeto a la libre opinión, a la creación, al desplazamiento y a la no intromisión en las cuestiones personalísimas ha sido el arduo y sinuoso recorrido que el Derecho ha tenido que transitar para plasmar su reconocimiento, de forma tardía o temprana en sus cuerpos normativos.

La consagración de valores de respeto e igualdad sexual, de oportunidades o de acceso a la educación son solo algunos derechos que hoy nos parecen algo común. Derechos que para su consagración han debido sortear las negativas de intolerantes, de gobiernos autoritarios o grupos de interés a cambiar el statu quo.

La libertad como bien adquirido, que engloba a todos los derechos mencionados, no existe aún en algunos países. El gobierno de Cuba lo está demostrando. Antes de la caída del Muro de Berlín los mensajes que circulaban entre una y otra Alemania lo había derrumbado cientos de veces antes de su desaparición física. Internet y su imposibilidad de control está repitiendo la historia en la isla del Caribe.

A los gobiernos les sigue costando entender que las normas dictadas para un mundo físico son difíciles, cuando no imposibles de aplicar en ámbitos virtuales. Las dictaduras parecen comprenderlo menos aún.

El gobierno de Cuba ha podido controlar los medios de información tradicionales durante décadas; en cambio, una protesta surgida en una ciudad a solo 30 kilómetros de la capital se escapó de las manos. Así lo demuestran, los mensajes trasmitidos por Internet que sortean los intentos de censurar aquellos que cuentan, relatan o transmiten noticias en ese país.

Los rebeldes, para utilizar el mismo término de aquellos que tomaron el poder hace más de 50 años, parecen valerse de las herramientas de la comunicación para saltar la censura.

Ante el intento de cortar Internet por parte del gobierno cubano, han surgido medios alternativos, aplicaciones y conexión gratis a wifi que lo han permitido. Programas de software que por fuera de las tiendas de descargas posibilitan pasar por alto a la empresa estatal de comunicaciones y enviar videos, fotos o comentarios al mundo entero. Los mensajes saltan el muro y la distancia física para darse a conocer. La historia se repite.

En su libro The Game, Alessandro Baricco plantea el concepto de la insurrección digital donde explica que desde la tecnología se arrebata el poder que estaba en manos de las elites. Ese poder es golpeado desde el siglo XX, no logrando destruirlo ni hacerlo desaparecer, tampoco lo simplifica ni lo banaliza, simplemente lo deja expuesto sobre la superficie del mundo.

Lo que está sucediendo en Cuba demuestra que los gobiernos dictatoriales pretenden inútilmente cambiar la naturaleza de las personas lo que constituye una sin razón, y estamos asistiendo a la clara demostración que son los instrumentos de la gente, celulares, cámaras y redes sociales las que están cambiando a aquellos que los quieren modificar o controlar.

La batalla en donde los valores de libertad, determinación y elección están en juego las armas que han tomado son servidores, redes sociales, satélites o teléfonos inteligentes. En la Unión Soviética a los libros que circulaban de forma clandestina se los conocían como samizdat, hoy podríamosllamarlos Internet.

Raúl Martínez Fazzalari es Profesor Titular de Derecho de nuevas tecnologías. UCES

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