miércoles, 17 de febrero de 2016

La herencia en Cultura. Descubrimientos de la nueva gestión

 Facturas impagas y despilfarro: la herencia K en Cultura

Descubrimientos de la nueva gestión

Entre las 1145 facturas sin pagar estaban las de los controles de ascensores y baños, que quedaron sin servicio.

Al ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, le llueven los asombros sin pausa. Mientras intenta avanzar con la gestión del área,  también se aceleran las auditorías sobre la de su antecesora, Teresa Parodi, que frenó la investigación de la gestión de Jorge Coscia a quien reemplazó en el cargo. Día a día van apareciendo los efectos colaterales del despilfarro de un 2015 electoral: muchos impagos y numerosos proveedores que pugnan por cobrar lo que les deben.

Ejemplo: sólo el servicio de control y verificación de los veintiséis ascensores de todos los edificios del Ministerio no cobran desde hace cinco meses, y la prestación del control se detuvo. Por el mismo motivo, tampoco hay revisión sanitaria de los baños de los museos que dependen de Nación.

Un día el asombro lo producen 1145 facturas impagas, otro día una deuda de 35 millones de pesos en técnica (el sonido de los shows musicales que Parodi derramó por la geografía porteña). A la mañana siguiente, Avelluto se entera de que tiene que pagar casi 4 millones en contratos de artistas. Y le siguen  5,5 millones en traslados aéreos y remises de funcionarios, 7,6 millones en impresión de folletería y gigantografías para los recitales, 42,6 millones en limpieza… así hasta alcanzar un impago por 160 millones que la gestión actual ya empezó a desembolsar.

Si toda la documentación de la gestión precedente estuviera disponible, clarificarla sería cuestión de tiempo. Pero a esta gestión le falta todo 2013 en materia de contrataciones, como si en Recursos Humanos un virus troyano hubiera destruido la base operativa de ese año.  Eso, sin contar que, en el final de la gestión Coscia hubo quienes se fueron con honorarios cash sin dejar facturas y en la de Parodi se pagaron comidas con vino y champagne cuyo precio por unidad no bajaba de los 600 pesos.

La nueva gestión de Cultura revisará todas las concesiones que se hicieron en sus espacios -por ejemplo, tiendas o bares en los museos- y todos los procesos de compra que el Ministerio hizo en los últimos dos años. Para eso, pidieron la intervención de la Sindicatura General de la Nación.

Podría ser el libreto de un sainete de Vacarezza, si no fuera porque todo se pagó con dinero público. Por ejemplo, la actual sede del ministerio de Cultura ubicada en Alsina 465, que Coscia alquiló y que paga 400 mil pesos por mes por tres años. Al edificio de siete pisos alquilado se le hicieron reformas por 30 millones, sin licitaciones y sin contemplarlo en el precio pactado. El edificio se rentó en 2013. Parodi recién ordenó ocupar la nueva sede a fines de junio de 2015, pero el contrato se vence en octubre de este año. El ministerio no se aseguró ningún derecho de preferencia en la renovación del contrato…

La sede del ex CePIA (centro de producciones audiovisuales), en calle Vera al 700, de menor dimensión que la de Alsina 465, fue alquilada por 250.000 dólares por tres años en 2011. Todo aparece atravesado por la palabra "derroche". Con un gasto impago en seguridad por 43 millones de pesos se entiende que a la ex ministra Parodi le robaran la guitarra del despacho, la que obviamente hubo que pagarle porque nunca apareció.

http://www.clarin.com/cultura/Facturas-impagas-despilfarro-herencia-Cultura_0_1523848060.html