jueves, 8 de agosto de 2013

LIBROS con escenas de SEXO y VIOLENCIA ENVIADOS a ESCUELAS de MENDOZA Generan POLÉMICA


Libros con escenas de sexo, violencia y lenguaje inapropiado para menores despertaron una fuerte polémica en Mendoza, donde los docentes comenzaron una campaña de denuncia y sacaron de circulación las publicaciones, enviadas por el Ministerio de Educación de la Nación.

Los libros son editados por COLIHUE, de Aurelio Narvaja, integrante de la agrupación de intelectuales kirchneristas CARTA ABIERTA. Narvaja y Colihue quedaron envueltos en una controversia en abril, cuando su editorial fue una de las más beneficiadas en la licitación para la compra de libros que lanzó el MINISTRO ALBERTO SILEONI.

Entre los varios libros que llegaron a los colegios mendocinos desde la cartera dirigida por Alberto Sileoni, el que mayor escándalo despertó es uno de historietas, El inspector injusto y otras historias, de Sanyú (seudónimo de Héctor Sanguiliano), que reúne todos los factores que directores y docentes consideran fuera de lugar para el ámbito escolar: ASESINATOS, VIOLACIONES, ESCENAS DE DESNUDO, LENGUAJE INAPROPIADO, USO DE DROGAS Y BURLAS A LA IGLESIA CATÓLICA. También tratan de una manera peyorativa el trabajo periodístico.

Sexo explícito, escenas de lesbianismo, zoofilia, violaciones a mujeres y lenguaje vulgar son parte de los contenidos de libros que envió el MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE LA NACIÓN como material de lectura a escuelas públicas mendocinas y que generaron polémica. Muchos directivos y docentes los han rechazado porque consideran que son inapropiados para púberes y adolescentes.

La Subsecretaría de Planeamiento y Evaluación de Calidad Educativa de la Dirección General de Escuelas de Mendoza envió un comunicado a los colegios secundarios en el que pidió: “No incorporar para el acceso directo de los alumnos aquellos textos que consideren inapropiados para la formación de adolescentes y jóvenes”.

A última hora de la tarde llegó una circular del Ministerio de Educación de la Nación que aclara que “el material no es de carácter obligatorio” y son los docentes quienes deban evaluar “la pertinencia y el abordaje pedagógico en el aula”.


Fuentes: