lunes, 26 de noviembre de 2012

8,7,6 el Relato narrado por un periodista de Clarín

El "relato", de las aulas a la pantalla grande: por Osvaldo Pepe

Se ha dado en llamar "el relato" a la interpretación oficial de la política con la voluntad de bocetar el borrador del registro final de la historia. Empezó como una ataque del Gobierno contra el periodismo que no vive del cautiverio de la pauta de publicidad oficial o de la intransigencia ideológica y maniquea que simplifica la realidad entre buenos buenísimos, progresistas siempre, y malos malísimos, voceros de las corporaciones perversas, obcecados en desdibujar "el modelo" importado desde Santa Cruz por una pareja ávida de poder y dinero, que siempre entendió la política como la confluencia de ambos factores.
Digamos que hasta ese punto "el relato" se limitaba, al decir del propio kirchnerismo, a una imaginaria "batalla cultural", que en verdad se libraba en una burbuja reservada a la intelectualidad, la política y los medios y periodistas. Algo que en definitiva le importaba a poca gente. Con la idea del "vamos por todo" , expresada por la propia Presidenta a seis días de la tragedia de Once en un acto oficial en Rosario cuando creyó que ninguna cámara la enfocaba , la burbuja explotó y se esparció con virulencia tóxica por toda la sociedad.
Las excursiones fallidas del Vatayón Militante en las cárceles y las expediciones de "bajada de línea" de La Cámpora en las escuelas con la excusa de sembrar conciencia y civilidad en los estudiantes fueron los gajos del árbol mayor de ese pensamiento político hegemónico y con vocación de descalificar toda disidencia bajo el escudo del 54%, como si fuésemos una democracia plebiscitaria sin República.
El reciente episodio de la escuelita de Los Amores, en Santa Fe, transformó a chicos de 7 años en víctimas del recitado obligado del credo K en un acto escolar. Esa parodia fue consecuencia directa del estallido de la burbuja, la llegada a una perdida escuela del interior santafecino del "vamos por todo". Es razonable creer que el Gobierno no instruyó a los docentes ejecutores de semejante tropelía pedagógica, pero seguro es responsable de haber creado ese discurso maniqueo y confrontativo de ricos vs. pobres, progresistas vs. caceroleros que se expresó allí de modo ficcional.
Con "Néstor Kirchner, la película", finalmente, "el relato" llegó a la cumbre más audaz. Un estreno en 120 salas en forma simultánea, mérito sólo concedido a los grandes tanques de Hollywood o a las películas locales más taquilleras que garantizan un seguro retorno económico. No es un documental, no es una biografía, es una mirada parcial que pretende presentar como un estadista a un político astuto, confrontativo, conocedor del poder y de cómo usarlo para lograr acatamiento a su voluntad. Para algunos, simple y torpe propaganda. Para otros, un acto de militancia y un espacio de emociones genuinas.
Seguro que no es cine . Pero no se trata de eso, sino de dejar para la historia un registro propio del paso del kirchnerismo por el poder. Y de que esa semilla prenda en las nuevas generaciones. Así tengan 7 años