jueves, 6 de septiembre de 2012

Horacio González se suma a Carta Abierta y apoya la reforma constitucional


El Director de la Biblioteca Nacional asegura que existen "sinceras convicciones" para modificar la Carta Magna

Luego de que la agrupación de intelectuales que integra justificara la necesidad de una reforma constitucional, uno de los referentes de Carta Abierta y director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, volvió a justificar hoy que la Carta Magna debe ser modificada.
El sociólogo justificó la medida por las "sinceras convicciones" que existe para ello y hasta polemizó con otros intelectuales como Beatriz Sarlo y Roberto Gargarella.
A través de un artículo publicado en el diario Página/12, el sociólogo abogó por nuevos cambios en la Constitución, aunque -al igual que la Carta XII que se difundió el 27 de agosto pasado- evitó hacer referencia explícita a que se habilite a la presidenta Cristina Kirchner a pelear por un tercer mandato.

"Una Constitución no ilumina una época, sino que es su hija predilecta. Es decir, hay primacía de los elementos de la vida social sobre el andamiaje legal", escribe González en el primer párrafo del texto titulado "La Constitución como problema".
Tras hacer un repaso histórico por los distintos cambios que sufrió la Carta Magna de la Argentina, el intelectual resalta voces críticas al Gobierno que en los últimos días se mostraron a favor de un debate sobre la reforma, como Beatriz Sarlo en LA NACION y Roberto Gargarella en Clarín.

"[Ellos] se pronuncian a favor de un debate por la reforma, con obvias salvedades", expone, antes de criticarlos: Sarlo sostiene que debería excluirse la cláusula reeleccionista y Gargarella considera al oficialismo "un jugador desleal" en el debate.
Así, González concluye: "El temor a las 'deslealtades' o a los 'envoltorios estéticos' (.) no debería impedir que sinceras convicciones reformistas se abstengan de decir qué Constitución argentina podría anticipar, en estos difíciles tiempos mundiales de brutalidad económica y rusticidad cultural, el perfeccionado resguardo de los derechos viejos o nuevos, ya escritos o vislumbrados".