viernes, 20 de julio de 2012

Lorenzo el Magnífico y la Biblioteca Laurenciana

Lorenzo de Médici o Lorenzo de Médicis (en italiano: Lorenzo de' Medici, Lorenzo di Piero de' Medici o Lorenzo il Magnifico), (Florencia, 1449 – Careggi, 1492), también conocido como Lorenzo el Magnífico por sus contemporáneos, fue un estadista italiano y gobernante de facto de la República de Florencia durante el renacimiento italiano. Príncipe de Florencia, mecenas de las artes, diplomático, banquero, poeta y filósofo
renacentista, perteneciente a la familia Médici Cagaggiolo (o Cafaggiolo).



Su vida coincidió con la cúspide del renacimiento italiano temprano; su muerte marca el final de la Edad de Oro de Florencia. La frágil paz que ayudó a mantener entre los distintos estados italianos terminó con su muerte.
La labor como promotor artístico y mecenazgo de Lorenzo será fundamental para el desarrollo del humanismo en el Renacimiento, rodeándose de importantes colaboradores como Pico della Mirandola, Marsilio Ficino, Botticelli, Ghirlandaio o Verrocchio, participando en esas labores literarias con la publicación de sus rimas, sonetos y sus "Selve d´Amore"

Coleccionista como su padre, fundó la biblioteca Laurencinana.
La Biblioteca Laurenciana o Biblioteca Medicea Laurenciana (en italiano: Biblioteca Mediceo Laurenziana) es una de las bibliotecas más importantes de Florencia y de toda Italia. Es famosa por conservar aproximadamente 11.000 manuscritos. Construida en el claustro de la medicea basílica de San Lorenzo, fue patrocinada por el 
papa Clemente VII (en el siglo, Julio de Médicis). 


Durante la década de 1520, Miguel Ángel diseñó de la Biblioteca Laurenciana la sala de lectura y vestíbulo con la escalinata de acceso, anexa a la citada iglesia, aunque los trabajos no finalizaron hasta varias décadas después y ya no bajo la dirección del maestro toscano.

Miguel Ángel tomó como punto de referencia el tipo de articulación de muros desarrollado por sus predecesores florentinos, pero en lugar de seguir con fidelidad los cánones clásicos estipulados por griegos y romanos, Miguel Ángel utilizó estos motivos —columnas, frontones, ménsulas— de manera más personal y expresiva.

El vestíbulo o ricetto (construido en 1559 por Bartolomeo Ammannati) invita al silencio con sus ventanas ciegas de estípites colgantes y peraltados que se unen a las vigas del techo. Destaca en éste, la triple escalinata que se resume en una sola rampa, planeada por Miguel Ángel y que es el ejemplo perfecto de la Arquitectura del Manierismo.
Escaleras arriba, la sala de lectura es con reiterada contraposición de vanos ciegos rectangulares y cuadrados, una individualizada y recoleta insistencia al estudio y la meditación.

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Bajo el actual suelo de taracea de madera de la sala de lectura de la biblioteca existe un enlosado de 15 paneles blancos y rojos de terracota. Este suelo se descubrió por casualidad en 1774 cuando una balda de la escritorio 74 cedió por sobrepeso y se rompió. En la obra de reparación se descubrió este suelo oculto. Existen en la actualidad trampillas para que los visitantes admiren este inusual pavimento. Conforman, con losas cuadradas de 2,6 metros de lado, una secuencia basada en los principios básicos de la Geometría. Se cree que las baldosas fueron colocadas siguiendo el diseño del mobiliario original que posteriormente se cambió para aumentar el número de escritorios de la sala.

La Biblioteca conserva alrededor de:
  • 11.000 manuscritos
  • 2.000 papiros,
  • 43 ostraka,
  • 566 incunables,
  • 1.681 libros impresos en el siglo XVI,
  • 126.527 libros del siglo XVII a la actualidad,
  • 592 publicaciones especializadas.

Ciertamente la colección no supera en número al de otras importantes bibliotecas del mundo, sin embargo, su valor excepcional lo compensa, debido al número de manuscritos, antigüedad de éstos, valor filológico y belleza.

Fuente: http://bibliotecas1978.wordpress.com/2012/07/19/lorenzo-el-magnifico-y-la-biblioteca-laurenciana-12-2/