martes, 2 de agosto de 2011

El papel del trabajo bibliográfico en el acceso al conocimiento / por Melisa Fuentes **



Nuevos perfiles profesionales son requeridos para la compilación de repertorios bibliográficos que respondan a las necesidades de información actuales.
El concepto de bibliografía se refiere, entre otras acepciones, a la ciencia que estudia los repertorios bibliográficos y a la técnica para elaborarlos. Los bibliógrafos se ocupan de la ardua labor de compilarlos, creando fuentes con capacidad de satisfacer de forma indirecta las necesidades de información de muchos usuarios, al contener referencias a documentos que permiten, entre otras cosas, conocer todo lo que se ha escrito sobre un determinado asunto, lo cual facilita el trabajo de cualquier investigador.


La bibliografía como actividad intelectual

La bibliografía implica una actividad intelectual, es decir, un ejercicio del pensamiento que involucra las capacidades de análisis, raciocinio y reflexión. Contribuye al desarrollo de la ciencia y a la organización del conocimiento, por lo tanto existe un nexo permanente entre la bibliografía y el saber.
José Simón Díaz, al referirse a este nexo en su obra La Bibliografía, conceptos y aplicaciones, considera que el trabajo bibliográfico de verificar una cita establece la existencia de un esquema dinámico de esfuerzo intelectual, de modo que existe así una relación entre la intención intelectual y el comportamiento bibliográfico. Desde el punto de vista de la bibliografía filosófica, la materia bibliográfica no puede entenderse como inerte, sino que se halla estructurada en el interior del saber, siendo el bibliógrafo quien incorpora su sello individual, produciendo una circulación de cultura.


El perfil profesional del bibliógrafo

Dado el importante vínculo entre la bibliografía y el saber, Gloria Escamilla destaca cuán fundamental resulta el hecho de que el bibliógrafo cuente, en el desarrollo de su trabajo, con aptitudes como el discernimiento, el método, la exactitud, el apego a las reglas, la regularidad y la puntualidad.
Es así que, para alcanzar resultados eficientes en la elaboración de un repertorio bibliográfico, son necesarios ciertos aspectos ya señalados por Celia Molina y María del Carmen Kravic, como una constante actitud sistemática, un claro criterio para la organización de los materiales, la acertada decisión del tema, la consideración de la función y los destinatarios del repertorio, y el sentido social del compilador o del equipo de trabajo. Todos estos aspectos implican un trabajo intelectual de parte de cada profesional.


Origen y evolución del trabajo bibliográfico

Molina y Kravic destacan cómo, en su origen y evolución, el trabajo del bibliógrafo comenzó siendo individual y artesanal para luego avanzar en su desarrollo, especialmente a partir de cambios producidos durante el siglo XIX en torno al trabajo en equipo, la técnica y la mecanización. Si bien el trabajo del bibliógrafo ha evolucionado, para estas autoras las bases del mismo siguen siendo aún el trabajo manual y los equipos humanos.

También es posible mencionar dos partes que siempre compondrán el trabajo bibliográfico, más allá de los cambios producidos en torno a esta actividad. Una primera parte posee específicamente carácter técnico, ya que dicho trabajo se encuentra sometido a la aplicación de ciertas reglas, muy estrictas. Por otro lado, una segunda parte implica todo aquello vinculado al bibliógrafo como individuo, quien plasma en su actividad tanto su personalidad como su cultura.


Cambios y perspectivas en la figura del bibliógrafo

El trabajo del bibliógrafo ha ido evolucionando también junto con los cambios en la imagen tradicional del bibliotecario. Inicialmente esta profesión se vinculaba a eruditos con una posición privilegiada, poseedores de todo conocimiento y custodios por excelencia de los registros escritos. Hacia fines del siglo XIX y principios del siglo XX se ha promovido una concepción más científica de la profesión, con nuevas tendencias en la formación de los bibliotecarios, como el enfoque práctico de Dewey y el enfoque teórico de las escuelas francesas.
A pesar de los cambios, la persistencia de una limitación en la formación profesional, orientada a una actividad determinada, ha hecho surgir la necesidad de superar el modelo tradicional, incompatible con el contexto actual. Según Adriana Viveros Fernández, es en este marco donde se produce un movimiento hacia la multifuncionalidad y la especialización.
La autora considera al bibliógrafo como un bibliotecario que realiza una combinación de funciones, con el objetivo de dar a los usuarios un servicio integral. En esta perspectiva, la American Library Association (ALA), considera como rasgos característicos de este profesional el alto conocimiento de una materia, encontrándose a cargo de la selección y evaluación del material, organizando dicho material bibliográfico y brindando un servicio de información en su especialidad.


El trabajo bibliográfico y el acceso a la información en la actualidad

Sin embargo, la figura del bibliógrafo adquiere nuevas connotaciones en el contexto de la sociedad de información; la función principal será la de ayudar al usuario a acceder a la información, con independencia de su ubicación o formato. Además de la multifuncionalidad y la especialización el nuevo rol del profesional implica, como indica Sonia Gamboa Fuentes, una función intermediaria en lo que respecta también al acceso, localización y utilización de los recursos en la red, con lo cual emerge la imagen de "cibertecario".
De este modo se hace evidente como, con el transcurso del tiempo, se ha vuelto necesario "aggiornar" el trabajo bibliográfico a los nuevos contextos y las nuevas necesidades de información. Como resultado, se manifiesta una creciente tendencia a la compilación de repertorios bibliográficos que no sólo sean elaborados adecuadamente, sino que se constituyan además en fuentes idóneas para la recuperación de documentos en todos los tipos de formatos y soportes.





©Melisa Fuentes **

Estudiante de las carreras de Profesorado en Historia y Bibliotecario Escolar en la Universidad Nacional de Mar del Plata (Argentina). Entre sus intereses se encuentran temas como arte, literatura, sexualidad, sociología y psicología