sábado, 15 de enero de 2011

La Biblioteca de Salomón


La Humanidad tenemos que conocer qué información se guarda desde hace miles de años en la Cueva de Salomón, también llamada la Cueva de Hércules; una información mucho más importante que los restos hallados en la ciudad de Troya o en la tumba de Tutankhamon. Porque ésta sí es una información muy valiosa, que nos desvelará nuestro pasado y nuestro futuro.

Innumerables tienen que ser las maravillas que reposan dentro de la Cueva de Hércules desde hace miles de años, y de un valor incalculable, tanto a nivel cultural, como histórico, artístico, y económico.

Por ejemplo, uno de sus objetos, es una de las reliquias principales más buscada por toda clase de aventureros e historiadores de todas las épocas, la legendaria Mesa de Salomón, construída por el propio Rey hebreo Salomón. Esta Mesa de Salomón es un ordenador superavanzado, que tiene en su superficie un espejo o pantalla digital tecnológica, que dista mucho de la primitiva tecnología electrónica actual, y en la cual se pueden ver escenas de cualquier tiempo, pasado, presente y futuro.

La Mesa de Salomón sería el definitivo Cronovisor, capaz de ver, por ejemplo, las escenas reales del propio Jesús de Nazareth durante su vida en la Tierra; e igualmente se podría ver cualquier otro acontecimiento histórico en general; es decir, que se trata de un objeto sumamente codiciado por siempre, que sin duda el Vaticano desearía guardar a buen recaudo y lo clasificaría rápidamente como "secretum omega" para no compartirlo con nadie en absoluto.

El Vaticano no está interesado en que la Mesa de Salomón salga a la luz por la sencilla razón de que no está interesado en que se sepa la verdad de lo ocurrido en toda la Historia. Exactamente igual que todas las sectas ocultistas Illuminati, masones, templarios, etc.. Que siempre han vivido ocultos, conspirando desde las sombras...

Aparte de la Mesa de Salomón, dentro de la Cueva de Hércules hay otros objetos de un valor inmenso para los seres humanos. Por ejemplo, hay Oro puro de Ofir, que es el oro más puro que ha existido nunca, libre de escorias, en cantidades todavía desconocidas, que fabricaba el propio Rey Salomón, y que era llevado a Israel.

La gente ignora que el ejército imperial hebreo del Rey Salomón trasladaba toda clase de objetos valiosos, oro de ofir, piedras preciosas, mármol, maderas ibéricas, etc... desde Toledo hasta Jerusalén, a bordo de las llamadas naves de Tarsis, que hacían la expedición cada 3 años, unas naves que podían navegar tanto por el mar como por el aire. Si Salomón podía construir ordenadores sofisticados también podía construir naves voladoras.


Y una de las maravillas que nos esperan en la Cueva de Hércules de Toledo es la Biblioteca de Salomón, un tesoro grandioso para toda la humanidad, por la información que posee.

La Biblioteca antigua más grande, famosa, e importante de la Historia ha sido la antigua Biblioteca de Alejandría, fundada en el siglo III a.C, que desapareció víctima del desastre.

Pero la Biblioteca de Salomón es muy anterior en el tiempo, ya que data aproximadamente del año 3.000 a.C. y esta biblioteca ancestral no ha sufrido ningún incendio ni desastre alguno, sino que se conserva perfectamente intacta.

Era costumbre y ley hebrea que el Rey de Israel tenía que escribir personalmente una copia de las Escrituras, según relata la Biblia en el libro de Deuteronomio cap 17 vers 18. La sinagoga judía era el lugar dedicado a guardar los Escritos Sagrados y a leerlos.

El Rey Salomón escribió algunos Proverbios de la Biblia en Toledo, ciudad colonial hebrea en Iberia, mientras estuvo allí con los hebreos, y en la Sinagoga principal de Toledoth, que estaba ubicada sobre la Cueva de Salomón, se guardaba una copia de las Escrituras, escrita por su padre, el Rey David.

Después, a lo largo del tiempo, en los siguientes siglos, los 12 hombres sabios de Toledo, que custodiaban los aposentos de Salomón, bajaron todos los documentos y objetos importantes de la Sinagoga de Toledoth a la Cámara secreta de Salomón, para protegerlos de los avatares de la Historia, tal como les había encargado el Rey Salomón.
Cuando la Cueva de Hércules salga a la luz, expertos, científicos, historiadores e investigadores tendrán mucho trabajo para analizar todo el legado de documentos.

El Rey hebreo Salomón utilizó la Cámara secreta de Toledo como escondite para proteger algunos objetos valiosos, como la Mesa de Salomón. También hay objetos auténticos procedentes del antiguo Templo de Jerusalén, puesto que Salomón sabía que el Templo de Jerusalén sería destruido y saqueado en 2 ocasiones, una en el año 586 a.C. por el Rey Nabucodonosor de Babilonia, y otra en el año 70 d.C. por el ejército romano del Emperador Tito.

Se puede decir que dentro de la Cueva de Hércules en Toledo se encuentra la Biblioteca más antigua del mundo y de la historia, con legajos, pergaminos, y tablillas de tiempos ancestrales. Algunos textos escritos por los propios reyes David y Salomón. Seguramente se encontrará también el rollo original del libro escrito por el antiguo profeta Enoc, así como también otros rollos originales de otros personajes antiquísimos. Un gran tesoro cultural.