miércoles, 10 de febrero de 2010

Poeta chino censurado por su gobierno pide ayuda a la cancillería alemana

Liao Yiwu, tiene prohibido publicar en su país y salir de el, debido al poema que escribió en 1989 sobre la matanza de Tiananmen.
El escritor, poeta y músico chino Liao Yiwu envió una carta a la canciller alemana, Angela Merkel, en la que pide su intervención para que el régimen chino le deje asistir a la próxima feria del Libro de Colonia, después de que desde Pekín le prohibieran asistir a la última edición de la de Francfort, realizada en octubre del año pasado.
La carta fue difundida hoy por la ONG de Derechos Humanos en China (HRIC), que explica que el autor, que fue encarcelado cuatro años por escribir el poema cantado "Masacre", tras la matanza de estudiantes en la plaza de Tiananmen de 1989, es vigilado por las autoridades, que le han negado reiteradamente el permiso para salir de China.

El 2009, Liao apareció en los titulares de todo el mundo cuando el Gobierno chino le prohibió asistir a un simposio en Berlín con motivo de la feria de Fráncfort, y ahora el poeta le pide a Merkel que intervenga para que pueda viajar a Colonia y encontrarse con los lectores de sus libros traducidos al alemán.

"Querida señora Merkel: Le envío mis saludos desde lejos. Me llamo Liao Yiwu, soy un escritor del fondo de la sociedad China", empieza la carta del autor de 51 años. En su último libro, "El cadáver ambulante", de 2002, Liao recopila historias reales acerca de los más pobres y desamparados de la China contemporánea, y en una obra anterior, "Mi testimonio", habla sobre su confinamiento de cuatro años.

"Le escribo no solamente porque usted es una persona poderosa, sino porque vivió la dictadura de la Alemania del Este y quizás usted que fue pisoteada, humillada y sometida, puede entender la forma en la que me siento en este preciso instante", prosigue el poeta. "En la noche del 4 de junio de 1989, escribí el poema 'Masacre' ('Tusha') sobre la matanza de Tiananmen, y por ello fui arrestado y encarcelado durante cuatro años"; desde entonces y "porque he insistido en una escritura independiente y testimonial, se me ha prohibido estrictamente durante muchos años publicar una sola palabra en mi país" continúa.

El régimen chino ha rechazado en diez ocasiones facilitar el pasaporte a Liao, hasta que por la confusión causada por el terremoto de Sicuani el 2008 se lo concedieron, aunque fue detenido posteriormente en la aduana de salida.

Liao recuerda en su carta cómo el año pasado China envió a cien escritores "oficiales" a la Feria del Libro de Fráncfort como país invitado de honor, para demostrar una capacidad "cultural de magnitudes olímpicas", pero el único ausente fue él, a pesar de haber recibido una invitación formal desde Alemania.

De nuevo, el 3 de febrero pasado la policía llamó a Liao para informarle de que no tenía permiso para abandonar el país. "Les pregunté por qué, y la policía respondió que la prohibición de arriba no se había levantado. Pregunté quiénes eran los de arriba, y me respondieron que no podía contestar, pero dijo 'Pekín" expone en la misiva.

"Cerré la boca. Sé que mi país espera que cierre la boca para siempre, como la gente del fondo de la sociedad de mis libros, que han sido desposeídos, pisoteados y violados, pero que no pueden hacer ningún ruido, y si lo hacen, nadie los va a escuchar".
Liao se pregunta si son necesarias sentencias de once años de cárcel como la de su viejo amigo, el crítico literario y disidente político Liu Xiaobo, para "que los políticos, empresarios, intelectuales y sinólogos occidentales despierten de su hermoso sueño de intereses y complicidad con un poder dictatorial" explica.

Con todo, el autor se propone pedir el visado y tomar un avión con destino a Alemania porque no quiere abandonar a sus lectores alemanes y a los medios que le ayudaron, promete que no hará nada que dañe a su "madre patria, sólo decir la verdad", y que no pedirá asilo político aprovechando la moda "de la literatura prohibida".

"Gracias por leer esta carta. Espero recibir su ayuda", concluye el poeta.