lunes, 8 de febrero de 2010

Libros y Bibliotecarios

Esta columna de Antón Espadaler se publicó en "La Vanguardia" el pasado día 3 de febrero. Supongo que si hacéis click la podréis leer cómodamente; lo recomiendo. Y a raíz de lo que cuenta, a mi me ha dado por pensar...


La verdad es que lo que cuenta me resulta bastante inquietante. Puede (o podrá) un simple ordenador sustituir una biblioteca entera? Mi opinión es que no. Pero me temo que no se basa en cuestiones técnicas. Es decir, técnicamente sí será posible. Es bastante lógico pensar que un ordenador pueda llegar a almacenar la información de millones de libros, los indexe, los catalogue, los relacione y mil cosas más. Seguro que podrían analizar los contenidos, compararlos, corregirlos, resumirlos y luego emitir un breve informe al respecto. Pero con todas estas posibles ventajas, ¿no llegaremos a pagar un alto precio? ¿Alguien ha pensado en lo que sería leer entonces? Uno de los placeres de la vida (al menos de la mía) es la lectura. Pero la lectura entendida como el momento "yo y mi libro".


Puede que sea un tanto materialista, pero me gusta leer un libro que sea un libro, no un PDF. Me gusta tocar el papel, sentir su olor, a nuevo o a viejo según el libro, es una especie de complemento a la lectura que me gusta mucho. Poder doblar una página que te ha gustado, hacer una anotación al margen con lápiz o incluso escribir una dedicatoria delante... Todo esto, por mucho que algún informático se invente las funciones (Herramientas/Funciones absurdas/Dedicatoria), no puede ser lo mismo.


El segundo elemento que cambiará será el concepto de acumulación de libros; esto son las librerías y las bibliotecas. Las primeras serán substituidas por amazon/ebay/fnac y otros portales. Pero ¿y las segundas? Y si alguien cree que la respuesta es "se digitalizarán las bibliotecas y podrás acceder desde casa", esto es que no ha visto un bibliotecario en su vida. Yo tengo la suerte de contar con dos entre mis amigos. Aparecieron en momentos diferentes, de manera diferente y los dos se han quedado. A Isabel la conocí cuando entré como becario dos años en la biblioteca de la universidad allá por el 99. A Javi a través de mi afición a Mecano un poco más tarde. Bueno, pues ambos me han demostrado que los bibliotecarios son un género particular. Ya tiene mérito que se aclaren con el sistema decimal universal de catalogación y sean capaces de descifrar cada número….


Pero hay algo que se les ha de admirar más y es su servicialidad. Siempre se sienten en la obligación de ayudar a encontrar lo que otro necesite. Recuerdo el día que un señor vino a la biblioteca preguntando dónde buscar un martillo de geólogo. Isabel lo tenía muy claro: ella podía y por lo tanto debía ayudarle, ya sí lo hizo. Yo me quedé asombrado pues realmente pensaba que un bibliotecario servía para gestionar libros. La respuesta de Isabel: "para ayudar a encontrar la información" Pues esto lo hacen tanto en el ámbito laboral como en el personal, aunque a veces les de la sensación de que hay quien se aprovecha de ellos por eso. Volviendo al tema, estoy seguro que si desparecieran los bibliotecarios, la relación con la información sería mucho más difícil y menos provechosa. Todos sabemos poner tres palabras en Google, pero filtrar esta información, seleccionar el grano de la paja... esto ya es otra cosa. La digitalización de las bibliotecas es algo muy útil para la seguridad y el acceso remoto a todo el fondo, pero la substitución de estanterías por ordenadores creo que no tiene nada que ver, y además es un error. Por eso espero que las bibliotecas se vayan digitalizando para el bien de todos, pero también por el bien de todo deseo que los bibliotecarios tarden mucho en dejar de ser analógicos..


Fuente: http://danielitudanielitu.blogspot.com/