jueves, 7 de enero de 2010

Adiós a las bibliotecas y bibliotecarios tradicionales

Conclusiones del informe de ALDEE (Asociación Vasca de Profesionales de Archivos, Bibliotecas y Centros de Documentación) sobre el estado de la formación y perfil profesional de los trabajadores de bibliotecas y centros de documentación:

Ya poco o nada queda del tópico del bibliotecario pulcro que busca entre estanterías kilométricas el volumen que requiere el estudioso, que previamente ha rellenado una ficha. Un oficio, cierto, sin grandes complicaciones. "El estudio surge de las quejas e inquietudes de los profesionales del sector, que ven cómo realizan tareas cualificadas que no tienen su correspondencia en los salarios, sobre todo en la Administración", explica Itziar Murgia, presidenta de ALDEE.
El informe destaca la permanente invisibilidad de los diplomados y licenciados en Biblioteconomía y Documentación de cara a optar a puestos en la Administración Pública, que siguen empeñados en cubrir sus plazas con perfiles provenientes de las eternas carreras de letras: historia, humanidades, arte, filología… perpetuando de este modo la tradicional imagen del bibliotecario/conservador, guardian de los libros y cuya actividad se resumía en mantener el silencio en las salas y mantener al día en catálogo manual:
Los profesionales, no se dedican a buscar libros en estanterías. Ahora deben , sobre todo, asesorar a los usuarios en la búsqueda en Internet, preparar bases de datos o realizar vaciados de documentación en soporte magnético, ante la desaparición del papel.
"Nosotros ya no hablamos de bibliotecarios, sino de profesionales de la información y la documentación. Si quieres un abogado, solicitas un licenciado en Derecho. En nuestro caso, existen unos estudios superiores para formar a técnicos que realicen este trabajo", aclara la presidenta de ALDEE.

Desde ALDEE hacen hincapie en difundir el valor de la profesión de documentalista, en tanto que sirve de nexo entre la información y el usuario, ayudando a éste a resolver el problema de la superabundancia de información.
En definitiva me ha parecido un análisis muy certero de la realidad de la profesión y la transformación que ha vivido la biblioteca tal y como se entendia antiguamente. Una transformación, al fin y al cabo, que pone de manifiesto la famosa frase de "renovarse o morir" y donde los vestigios del bibliotecario de carácter avinagrado y enemigo de los avances teccnológicos, se enfrentan a los nuevos profesionales de la información y la documentación, para quienes las herramientas tecnológicas son su mayor baza para descubrir la aguja en el pajar.
 Fuente:
http://verori.wordpress.com/2010/01/07/adios-a-las-bibliotecas-y-bibliotecarios-tradicionales/#comment-2