lunes, 15 de abril de 2019

La importancia de las bibliotecas escolares para la vida de las personas






La importancia de las bibliotecas escolares para la vida de las personas

por Julio Alonso Arévalo

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The importance of having a school library

POR RACHEL NOBEL | 4 DE ABRIL DE 2019

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Lisa Kent, la líder del capítulo en PS/IS 155 en Bedford-Stuyvesant, Brooklyn, ha enseñado allí durante 22 años. En todo ese tiempo, la escuela nunca ha tenido una biblioteca en funcionamiento.

Eso finalmente cambió esta primavera, gracias a los directores actuales y anteriores de la escuela, a las subvenciones y donantes de la comunidad, a los voluntarios de la PTA y a la tenacidad de la profesora de arte Lisa Ryan. El 6 de marzo, la comunidad escolar se reunió para  para inaugurar una biblioteca con 10.000 dólares en libros nuevos.

¿Qué significará para los estudiantes y profesores tener acceso a la biblioteca de su escuela? "Va a significar todo", dice Kent.

En nuestros tiempos de tensión política, a medida que el auge de los medios de comunicación social ha hecho que la recopilación de información fiable sea más difícil, las bibliotecas están experimentando un renacimiento. En un artículo de opinión del New York Times en septiembre, el sociólogo Eric Klinenberg declaró: "Para restaurar la sociedad civil, hay que empieza por la biblioteca".

Décadas de investigación sobre los "estudios de impacto de las bibliotecas escolares" nos dicen que las escuelas con fuertes programas bibliotecarios producen estudiantes con mejores resultados en lis test de comprensión lectora, mayores habilidades de alfabetización en información y mayores tasas de éxito del estudiante. Esto es aún más cierto en las escuelas que han experimentado una disminución general del personal o en las que un alto porcentaje de estudiantes viven en la pobreza.

Los estudios de impacto de las bibliotecas también nos dicen que los programas de las bibliotecas escolares son más efectivos cuando bibliotecarios profesionales trabajan mano a mano con los maestros.

"Los estudios de impacto en las bibliotecas sugieren que los resultados de las pruebas tienden a ser más altos cuando los gestores, maestros y los propios bibliotecarios piensan que el bibliotecario es un líder de la escuela; un maestro, un co-maestro y un proveedor de desarrollo profesional; un diseñador de planes de estudio, un administrador de recursos educativos y un motivador de la lectura", escribieron los investigadores Keith Curry Lance y Debra E. Kachel en 2018.

Pero encontrar espacio, personal y recursos para una biblioteca bien mantenida puede ser un desafío. En el Estado de Nueva York, las regulaciones requieren que las escuelas secundarias -pero no las escuelas primarias- sean atendidas por especialistas certificados en medios de comunicación bibliotecarios, también llamados maestros bibliotecarios.

"Un bibliotecario certificada es alguien que ha sido certificado y formado como bibliotecario y como maestro" dice Nira Psaltos, bibliotecaria de Bayside HS en Queens. "Al igual que desearías tener a un médico especializado para una enfermedad específica, un bibliotecario es un profesor que ha sido formado en este áreas concreta y que ha estudiado este tema."

Gran parte de lo que los profesores de las bibliotecas están capacitados para ayudar a los estudiantes a comprender la información y las habilidades de alfabetización digital que necesitan para llevar a cabo investigaciones y recopilar información, especialmente en Internet. Los bibliotecarios ayudan a los estudiantes a comprender cómo evaluar la información que encuentran en línea y los orientan hacia los recursos en los que pueden confiar.

"Proporcionamos el conocimiento que los estudiantes necesitan saber para navegar por un paisaje de información complejo", dice Michael Dodes, un bibliotecario escolar que ahora trabaja como coordinador de operaciones bibliotecarias y de instrucción en la Oficina de Servicios Bibliotecarios del Departamento de Educación de la ciudad. "Nos centramos en tres pilares: la investigación, o el proceso de resolución de problemas; la lectura por placer y propósito; y la responsabilidad social, o cómo usar la información de manera responsable".

Los bibliotecarios también pueden ser fuentes inestimables de apoyo para los maestros en el aula. Los bibliotecarios pueden ayudar a los maestros a reunir una variedad de textos para satisfacer las diversas necesidades de los estudiantes. También trabajan con los profesores para despertar el interés de los estudiantes en la lectura y apoyarlos en la evaluación de los contenidos que encuentran en sus investigaciones.

"Los bibliotecarios saben dónde están los mejores recursos, saben cómo enseñar y saben cómo enseñar a los maestros", dice Dodes. "Son un punto central para unir la pedagogía y los recursos alineados con las necesidades de los estudiantes."

La mayoría de las bibliotecas de las escuelas secundarias están diseñadas para ser de "acceso abierto", lo que significa que los estudiantes pueden visitar la biblioteca siempre que tengan tiempo libre. Además de los recursos académicos que la biblioteca puede proporcionar, Psaltos dice que la biblioteca proporciona un valor como espacio acogedor donde los estudiantes pueden pasar el tiempo, socializarse, aprender y leer por placer.

"Todos los estudiantes deben tener acceso a la biblioteca y la oportunidad de ir allí", dice Dodes. "Se trata de crear un espacio donde los estudiantes puedan leer, explorar información y trabajar juntos."

Las habilidades que los estudiantes desarrollan en sus bibliotecas escolares - mientras aprenden a comparar la relación entre fuentes de información como Wikipedia respecto a ERIC, por ejemplo - continuarán siendo útiles a lo largo de toda su vida, mucho más allá del aula.

"Obtenemos información, pero luego tenemos que procesar esa información y usarla de manera ética y responsable, no sólo en un sentido académico, sino también en un sentido de la vida", dice Psaltos. "La responsabilidad social y en lo que nos convertimos como ciudadanos es parte de lo que enseñan las bibliotecas".

Learning Curve es una columna bimestral de Rachel Nobel que se centra en temas y prácticas educativas.




viernes, 12 de abril de 2019

Caperucita, el lobo y todo lo demás: mejor que prohibir es sumar

Caperucita, el lobo y todo lo demás: mejor que prohibir es sumar

 La bella princesa que espera dormida el beso de un galán que la rescatará de su largo sueño. La joven linda y bondadosa maltratada por su madrastra y sus hermanastras que cambia de vida gracias a un hada madrina, un zapatito de cristal y un príncipe azul. Una chica que se distrae en el camino a casa de la abuela cae en las garras de un lobo feroz, pero se salva gracias a un valiente cazador. Son solo tres ejemplos de cuentos clásicos infantiles con personajes estereotipados: mujeres cándidas y abnegadas, soñadoras y enamoradizas; hombres heroicos y aguerridos, fuertes y protectores.

Esta semana, una escuela pública de Barcelona decidió retirar del alcance de los alumnos de los niveles iniciales unos 200 títulos que consideran "tóxicos" porque reproducen patrones sexistas. Entre ellos, los clásicos infantiles de siempre, como "Caperucita roja" y "La Bella durmiente". Siguiendo el criterio de los docentes y de la comisión de padres de ese colegio (al que luego se le sumaron otros en Barcelona) también habría que alejar a los niños y las niñas de las películas y series de princesas producidas por los grandes estudios de Hollywood que inundan los comercios con merchandising de toda clase y que se siguen reproduciendo, con más o menos variantes, porque resultan un éxito comercial.

La noticia que se difundió en estos días no alertaba sobre ese punto. Tampoco sobre algo mucho más grave porque ya está instalado como un consumo cultural generalizado: las letras de los hits de moda que se escuchan una y otra vez en radios, programa de tv, bailes, boliches y recitales. Esas que incitan a las nenas a menear las caderas con movimientos sexies o esas que invitan a "ser felices los cuatro" y que las chicas repiten aunque tengan cuatro años ("Y si con otro pasas el rato /Vamos a ser feliz, vamos a ser feliz / Felices los 4 / Te agrandamos el cuarto").

Frente a este punto, algunos podrán argumentar que hay muchas, muchísimas, otras canciones más allá de las de Maluma o Shakira. Claro. También hay muchos, muchísimos, libros, más allá de "La Bella durmiente" y "Caperucita roja". Y eso es, justamente, lo que quiero resaltar: hace años ya que autores e ilustradores de todo el mundo se largaron a reversionar los relatos clásicos con nuevos enfoques o distintos finales, personajes más reales y menos estereotipados, con vueltas de tuerca interesantes y, en muchos casos, inquietantes.

En la sección ¿Qué vas a leer con tu hijo esta noche?, del 3 de noviembre de 2018,revisamos doce versiones actuales de Caperucita roja: todas protagonizadas por una nena empoderada como las de hoy. En la versión de la francesa Marjolaine Leray,Una caperucita roja, la chica le dice al lobo en la cara que tiene mal aliento. EnCaperucita en Manhattan, de la española Carmen Martín Gaite, que transcurre en Nueva York, Caperucita se llama Sara Allen y el lobo es un excéntrico millonario llamado Mister Wolf. En la adaptación de la británica Bethan Woollvin, Caperucita encuentra el modo de deshacerse del lobo sin recurrir a un cazador fuerte y valiente. Y antes, Giani Rodari ya había ofrecido a los lectores pequeños una Caperucita roja que secuestra al lobo en Cuentos al revés.

 

La estereotipada Cenicienta original también tiene sus lados B. Un ejemplo cercano: enLa historia de Cenicienta tal como me la contaron a mí, Adela Basch, parte del famoso personaje maltratado por la madrastra y las hermanastras para construir un cuento muy divertido y original. En esta versión, la joven no es una sufrida sirvienta sino una obsesiva de la limpieza y de la perfección. Exigente y demandante, esta Cenicienta moderna no asume sus TOCs y trata bastante mal a las otras tres mujeres que solo quieren ayudarla. Todos los personajes de esta historia generan empatía. Todos menos Cenicienta.

A los que quieren sacar libros de circulación se podría proponerles, a cambio, sumar otros con nuevas miradas y enfoques. Así, los lectores podrán compararlos y sacar sus propias conclusiones. A favor, siempre, de mantener los libros al alcance de los niños. Es tarea de los adultos acompañarlos y guiarlos en la lectura. Esa postura es, sin dudas, más comprometida que prohibir y listo. Implica tiempo y ganas.

Por: Natalia Blanc

La biblioteca interminable de Jasspere





La biblioteca interminable de Jasspere

por Julio Alonso Arévalo

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La biblioteca de Jasspere: La maquina del tiempo.
Kilian Hunter

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El cielo, por llamarlo de alguna manera, era de color blanco. Semejante a una hoja de papel nueva y vacía. Y en toda esa aparente inmensidad de nada los sonidos se perdían por grandes temporadas y Jasspere se dedicaba a cuidar los libros de los enormes estantes que formaban infinitos laberintos de ideas concebidas.

No es que los libros se ensuciasen de polvo ni mucho menos, en la biblioteca interminable solo estaba los libros, los estantes, Jasspere y lo que Jasspere creara con su poder. Y Jasspere nunca se le hubiese ocurrido crear polvo. Su misión era mantener los libros en el lugar correcto, a veces cambiaban de lugar por sí mismos, sobre todo cuando llegaban libros nuevos.

Hacia un buen tiempo Jasspere había pedido un nuevo compañero o compañera que le ayudase en su labor y recientemente la administración había aprobado la solicitud. Que el individuo llegase tarde a su primer turno no era buena señal.

—Hay un lugar reservado en el infierno para los impuntuales—dijo Jasspere cuando escuchó los pasos que se acercaban.

— ¡Perdón! ¡Perdón! He tomado el camino equivocado y me he distraído.

Al girarse Jasspere vio a una chica de cabello corto color castaño y lentes, sonreír con vergüenza. Llevaba puesto un gran chaquetón azul y una falda larga del mismo color.

— ¿Y tú eres?

—Laule, Señor.

—Muy bien, Laule. Haremos esto rápido. Así que presta atención.

Jasspere tocó su pecho con la mano derecha y al separarla una luz azul salió de este. Esa luz se transformó en una hoja de papel tan grande como él mismo. Que no era mucho. Al caer al suelo se reveló que se trataba de un mapa.

—Estás viendo un mapa de la biblioteca interminable. No es nada preciso como podrás suponer, pero te permitirá tener una idea de cómo están dispuestas las secciones. Como ves he marcado las secciones de las cuales te harás responsables. Tu labor no es otra que revisar que cada libro este en su lugar y si no lo está encargarte de que así sea.

Laule movía su cabeza hacia arriba y hacia abajo en gesto afirmativo y de forma exagerada. Mientras que Jasspere con toda seriedad le explicaba cada una de sus funciones y como se disponían los turnos, descansos y demás.

— ¿Alguna pregunta?—terminó Jasspere.

—Sí, Señor. ¿Puedo leer los libros?

—Únicamente durante tu descanso. No siendo más me retiro.

Jasspere dio dos pasos hacía Laule y desapareció.

Laule tomó el mapa y lo abrazó fuertemente profiriendo un grito de júbilo. Emocionada por estar rodeada de tantos libros.

—Contrólate, Laule. Primero lo primero y eso es el trabajo. A ver.

Según el mapa la sección más cercana a ese lugar era CIENCIAS FISICAS TERRESTRE. Laule llegó tan rápido como pudo y lo primero que hizo fue empezar a leer. No lo pudo evitar desde que había vivido en la tierra su amor por los libros fue cultivado. Descubrió que las ciencias físicas tenían mucho que decir, Se deleitó con cada concepto con cada teoría y demostración. No obstante, hubo un tema que la apasionó más que los otros y eran los viajes en el tiempo. Simpatizaba con las teorías de Albert Einstein considerándole un auténtico mago del conocimiento.

Era sencillo viajar al futuro, a su parecer, el pasado era un poco complicado. Se le había ocurrido que si viajaba al pasado podría llegar antes a su trabajo y cambiar la mala impresión que Jasspere de seguro tenía de ella. Fue y reunió todos los libros que hablaban de los viajes en el tiempo, valiéndose de la escalera corrediza que subía y subía apoyada en los terriblemente altos estantes. También leyó libros de literatura de ciencia ficción, cuyas bases a su parecer eran válidas.

Al final con el poder de su mente y de aquel lugar increíble logró darle forma a la máquina del tiempo. Lo llamó así en honor a la novela de H. G. Wells, pero no se le parecía en nada. La terminó justo cuando Jasspere llegaba a comunicarle que era su descanso.

— ¿Qué demonios es esa cosa?—preguntó escandalizado Jasspere.

La máquina del tiempo era un enorme ovalo negro brillante casi de la misma altura que la estanterías de la biblioteca.

Laule estaba cansada luego de trabajar tanto en la máquina, no tuvo ganas de mentir.

—Es una máquina del tiempo. Cumple con las leyes físicas para tal fin. Señor.

Jasspere la miró enfurecido.

—Deshazte de eso inmediatamente. ¿Has estado ocupada en eso? ¿Has tenido en cuenta las paradojas que conllevan los viajes en el tiempo? Rápido deshazte de eso.

La máquina empezó a vibrar y a lanzar chispas blancas por todos lados.

— ¡No puede ser inestable! ¡Creé un núcleo fijo!—Exclamó Laule, mientras Jasspere la tomaba de la mano y tiraba de ella corriendo lejos de la máquina del tiempo, la masa negra se expandió envolviéndoles.

— ¡Idiota!—Se oyó gritar al encargado en jefe de la biblioteca interminable. Su gritó se prolongó infinitamente.

———

Jasspere sacudió a Laule hasta que ella despertó. Cuando Laule vio todos los estantes a su alrededor vacíos se puso a llorar. Por su culpa los libros habían viajado en el tiempo quien sabía dónde. Y apenas había empezado en su trabajo. Jasspere fue más amable de lo que ella esperaba.

—No llores. Todo está bien, solo no lo vuelvas hacer.

—Pero... pero los libros.

—Todo está bien siempre que se pueda hacer planes. La serpiente se muerde la cola.

Jasspere sonrió y ruborizada Laule vio por primera vez detalladamente sus ojos insondables. Un parpadeo de ella y una estantería se llenó mágicamente de libros.

— ¿Pero qué?—Exclamó ella perpleja.

—La máquina del tiempo, desde luego—dijo Jasspere mostrando una cosa ovalada que sostenía en una de sus manos. Negra y brillante— Se dividió en varios fragmentos.

Alrededor de ellos había huevos color negro, algunos aun vibrando y dividiéndose. Y cientos de Jassperes aparecían y desaparecían trayendo libros y ordenándolos en las estanterías, ante la mirada de asombro de Laule.

— ¡Increíble!

—Ya terminé de llenar la mayoría de las secciones en el último presente que estuve, así que viaje a este presente para despertarte—dijo Jasspere. Mientras sus otros yo continuaban apareciendo y desapareciendo.

— ¡Quiero ayudar!—gritó Laule reanimada y tomando impulsivamente uno de los huevos. Al momento siguiente viajó hacia otro tiempo, desapareciendo.

Después de un breve silencio Jasspere suspiró. Estaba molesto pero sonrió, por lo que podía intuir la tranquilidad en su vida era cosa del pasado. Lo cual no era tan malo o eso quería creer.

----

L: Disculpe, señor Jasspere.

J: ¿Qué quieres, Laule?

L: Es que hay algo que no entiendo respecto al asunto pasado con la máquina del tiempo, ¿A dónde se supone que fueron los libros? No pude encontrar ninguno.

J: Algunos viajaron Cientos de años al pasado y otros cientos de años al futuro, a lejanos lugares, pues verás el tiempo y el espacio están muy relacionados.

L: Eso lo aprendí al crear la máquina, es como la materia y la energía. Pero ¿cómo supo usted dónde buscar?

J: Eso es muy simple, Laule, no tuve que "saber" donde buscar, había un momento en el que yo "sabía" donde estaban los libros. Justo antes de ser afectados por la máquina, es decir regresé al momento en que fueron transportados y me transporte con cada uno de ellos para traerlos nuevamente de regreso, ¿Comprendiste? Es igual a como te traje a ti de regreso.

L: ¿En ese caso no era más sencillo ir al momento antes de que yo creara la maquina e impedir que lo hiciera?

J: ¡Te mereces un golpe! Tu solo te dedicaste hacer posible el viaje en el tiempo pero no tuviste en cuenta otros factores, te haré una pregunta a ver si te queda claro. Si yo hubiese impedido que crearas la máquina del tiempo ¿Cómo se supone que yo hubiese podido hacer ese mismo viaje?

L: Oh es cierto, es todo tan confuso.

J: Ya déjalo. Ni se te ocurra tener otra genial idea como esa.

¡Gracias por leer!

Julio Alonso Arévalo | abril 11, 2019 en 10:19 am | Etiquetas: Bibliotecas, Libros | Categorías: Bibliotecas, Libros, Noticias | URL: https://wp.me/p72Cm4-k2r

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domingo, 7 de abril de 2019

Biblioteca digital de peregrinaciones a Tierra Santa


#BibliotecadigitaldeperegrinacionesaTierraSanta



El Mercurio salmantino publicó:"  La  Ancient Pilgrimage in Holy Land Digital Library es una gran base de datos destinada a albergar descripciones bibliográficas de todas las ediciones antiguas de Itinera ad Terram Sanctam impresas. [ACCEDER AQUI] APHL [Biblioteca Digital sobre "

Biblioteca digital de peregrinaciones a Tierra Santa

por El Mercurio salmantino

 

Ancient Pilgrimage in Holy Land - Digital Library

Ancient Pilgrimage in Holy Land Digital Library, [Biblioteca Digital de Tierra Santa]

La  Ancient Pilgrimage in Holy Land Digital Library es una gran base de datos destinada a albergar descripciones bibliográficas de todas las ediciones antiguas de Itinera ad Terram Sanctam impresas.

[ACCEDER AQUI]

APHL [Biblioteca Digital sobre Peregrinación Antigua en Tierra Santa] es un proyecto colaborativo entre la CRELEB de la Universidad Católica de Milán, la Custodia de Tierra Santa y la Asociación ATS pro Terra Sancta.

Los registros se complementan, en la medida de lo posible, con reproducciones digitales (en acceso abierto) de copias conservadas en las bibliotecas más importantes del mundo, transformando el recurso en una verdadera biblioteca digital. Una sección del sitio web de la Biblioteca General de la Custodia de Tierra Santa está totalmente dedicada a este proyecto, convirtiéndose así en el mayor centro de información a nivel mundial sobre literatura de viajes en Tierra Santa.

La base de datos, primera fase del proyecto finalizada y en linea desde 2018, incluyó las ediciones del siglo XV. La indización de las ediciones de los siglos XVI, XVII y XVIII continuará en 2019, 2020 y 2021.

Ancient Pilgrimage in Holy Land - Digital Library

 


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1969: el año en que Almendra y Manal tomaron la Bastilla sentimental de una ciudad y su música

1969: el año en que Almendra y Manal tomaron la Bastilla sentimental de una ciudad y su música

Hace 50 años comenzaba a definirse el ADN del rock nacional a través de dos bandas con diferentes estéticas que, con canciones originales, lúcidas y cercanas a la perfección, marcaron e influyeron decisivamente en la historia de la música en Argentina

 La fundación mítica del rock argentino abunda en historias entrañables. Es, finalmente, el relato de una bohemia que cruza territorios –Plaza Francia, La Perla, La Cueva-, que tiene sus mártires, una jerga, una gestualidad y elementos artísticos, sociales y políticos que proponen debates bizantinos: ¿Cuál fue el hito basal, Rebelde de Los Beatniks o La balsade Los Gatos? ¿Quién fue el primer rockero? ¿Qué lugar ocupa en esa historia Eddie Pequenino? ¿Y Sandro? ¿Era tan clara la grieta entre "complacientes" y "progresivos? ¿Se puede hablar de rock nacional, o habría que hablar de rock de Buenos Aires? Las discusiones que generan estas preguntas son apasionantes, pero conducen a un callejón sin salida. No hay respuestas unívocas. Lo concreto es que en 1969, hace 50 años, ese magma todavía amorfo iba a destacar a dos bandas de estéticas tal vez antagónicas que sentaron los cimientos de lo que se desarrolló en las siguientes cinco décadas: Almendra y Manal.

 El 7 de abril de 1969 Almendra dio su primer gran concierto en el Teatro El Globo. El recital fue grabado y salió hace años en CD en una edición especial del diario Página 12. El documento es extraordinario. Hacían un exquisito beat-rock, que reconocía anclajes locales –Luis Alberto Spinetta y Emilio Del Guercio estaban fascinados por la dupla compositiva de PiazzollaFerrer– y que tomaba el costado más surrealista de Los Beatles. Así como Laura va es la reinterpretación porteña con bandoneón del She is Leaving Home de Sgt. Pepper, un tema como Figuración es deudor en parte de María de Buenos Aires: el si vas perder tu amor, alguien te ha dicho ya, sentencioso, enfático, proviene tal vez de ciertas imposturas de la famosa operita que estrenó la voz de Amelita Baltar en 1968.

 El 31 de marzo de 1969 Manal dio un notable concierto en el Instituto Di Tella. El trío fue anunciado, cuenta Marcelo Fernández Bitar en su enciclopédico 50 años de rock en Argentina, como el "único conjunto soul fraseado en castellano". Se sabe: Javier Martínezadoraba el blues y su intención era cantar a la manera de los negros. También escuchaba programas radiales dedicados al jazz y de chico había absorbido naturalmente el tango. Con Alejandro Medina y Claudio Gabis –alumno del Nacional de Buenos Aires- estaban conectados con la intelectualidad de la época. Artes plásticas, cine, literatura, política… nada les era ajeno. El repertorio que tocaban era un derroche de groove y de letras existencianles, densas, costumbristas que procesó el largo derrotero del blues –de Robert Johnson a Cream– en clave porteña 

Almendra y Manal constituyeron hace 50 años un alucinante corpus de canciones originales, lúcidas, arriesgadas, muy cercanas a la perfección, que en perspectiva se observan como el jardín de los dos grandes senderos bifurcados del rock. Almendra con una rítmica más variada –hasta en las líneas de bossa nova fueron marcados por la época- y una lírica conmovedora que pendulaba entre lo cósmico y lo amoroso, entre la metafísica y el sutil apunte social; Manal, con un sonido más árido y una poética callejera con un vuelo que ubicó a Martínez en la vara de los mejores letristas del tango.

Por supuesto, nada es tajante: como ocurrió en esa misma época con Los Beatles y Los Rolling Stones, hay más puntos en contacto que los que un análisis perezoso podría suponer. Y aquí habría que hablar también de la curiosidad y la coincidencia de origen: los integrantes de las dos bandas pertenecían –con algún matiz- a la clase media de barrio configurada en los años del primer y segundo peronismo y tenían una avidez total para catalizar la modernidad cultural de la Buenos Aires de los años de las presidencias de Illiay de Onganía. Los famosos sixties porteños.

 Claramente no estaban solos: además de Litto Nebbia con Los Gatos, ya tallaba Moris y arrancaban grupos como Pedro y Pablo y, desde el conurbano bonaerense, Arco Iris (El Palomar) y Vox Dei (Quilmes), entre otros. Pero las líneas estéticas trazadas por el primer Almendra y el primer Manal fueron tan poderosas que, en un posible árbol genealógico, debajo de la banda de Spinetta, Del Guercio, Molinari y García deberían salir flechas que la vinculen por ejemplo con Soda Stereo y Babasónicos (es decir, una pretensión de vanguardia) y de la de Manal, grupos más ortodoxos y callejeros, asociados con el blues y con el rhythm & blues (estética que degeneró en algún momento de las periódicas debacles económicas criollas en "rock barrial")

 Hace 50 años, entonces, se definía en Buenos Aires un ADN hecho de múltiples influjos locales y globales. A la vuelta de la esquina de la muerte del Che y del Cordobazo, meses antes de Woodstock y del último disco en estudio de Los Beatles, Almendra y Manal se preparaban para tomar la Bastilla sentimental de una ciudad. Con esas canciones editaron al despuntar 1970 sendos LP que siguen siendo insuperables, y que fueron la matriz y el kilómetro cero de una historia que –aun con un sentimiento nostálgico muy parecido al tango y con el tsunami del trap mordiéndole los talones – sigue viva. 

Fuente: https://www.infobae.com/cultura/2019/04/07/1969-el-ano-en-que-almendra-y-manal-tomaron-la-bastilla-sentimental-de-una-ciudad-y-su-musica/