lunes, 5 de octubre de 2015

En un LIBRO, 11 cardenales se plantan contra las reformas de FRANCISCO

Publicaron un virtual manifiesto en el que se muestran inflexibles con los temas centrales del sínodo de la familia


La marejada no para de crecer en torno al sínodo de la familia, convocado por el papa Francisco a las pocas semanas de su elección. La palabra latina sinôdus significa caminar juntos. Los debates ya empezaron en la sala mayor de la Basílica de San Pedro y las posturas están distanciadas. Curiosamente, esta vez el cisma lo amenazan lujosas sotanas rojas.


El Papa quería implicar a todos sus fieles en adaptar su Iglesia a los cambios que en materia de familia y relaciones personales se han producido desde el Concilio Vaticano II, hace 50 años. Ni siquiera va a poder contar con una buena parte de sus cardenales, pomposamente conocidos como los príncipes de la Iglesia, el punto de apoyo que sostiene junto al Papa todo el catolicismo oficial (cardenal, del latín cardo, significa precisamente eso: bisagra o gozne).


La primera parte de esta especie de pequeño concilio se celebró el año pasado con el título "Los desafíos pastorales de la familia", y hubo no pocas críticas internas y externas. Se cerrará a fines de este mes, en una segunda sesión que se presenta aún más conflictiva. Francisco ha ido preparando el camino con delicadeza y con reiteradas declaraciones sobre la necesaria apertura a la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar, una nueva manera de ver la homosexualidad y sobre la necesidad de agilizar los procesos de nulidad matrimonial.


Las primeras voces contra esas intenciones aperturistas, a las que ahora se une la del cardenal Antonio María Rouco firmando un libro con otros diez cardenales, surgieron en el propio gobierno (curia) del Vaticano, por boca nada menos que del cardenal Gerhard Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Nombrado para ese cargo por Benedicto XVI, el llamado "policía de la fe" se muestra radicalmente en contra de abrir la comunión a los divorciados y recibió el apoyo de varios colegas, el más destacado el cardenal de Lima, Juan Luis Cipriani, miembro del Opus Dei. "No pensemos que el sínodo va a inventar nada nuevo, la doctrina es la de siempre", opina Cipriani. La réplica, en ocasiones virulenta, les ha llegado por boca de los cardenales Walter Kasper, Reinhard Marx y Óscar Rodríguez Maradiaga, miembros del consejo de ocho prelados llamados por Francisco para asistirlo en las reformas que dice querer abordar.


"Hay más oposición al Papa de lo que se imagina. Se sabe que hay un porcentaje que supera el 50% de integrantes de la curia que actúan bajo cuerda en su contra. Dudan del Papa. Cuestionan ciertas medidas. Conocemos sus nombres, como los diez cardenales que firman el libro con Rouco", afirma José María Castillo, uno de los grandes pensadores cristianos. Fue jesuita y tuvo relación con el también jesuita Francisco, que lo considera un maestro.


El libro de Rouco y sus diez colegas, editado en inglés por Ignatius Press con el título Once cardenales hablan sobre el matrimonio y la familia, parece un manifiesto. Sospechosamente, su promotor es el canonista alemán P. Winfried Aymans, un discípulo del cardenal Müller. Además del arzobispo emérito de Madrid y ex presidente de las Conferencia Episcopal Española, lo firman, entre otros altos prelados, Camillo Ruini, ex presidente de la Conferencia Episcopal Italiana; Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas; Baselios Clemis, presidente de la Conferencia de Obispos de la India, y Joachim Meisner, arzobispo emérito de Colonia.


Por si había sospechas sobre las intenciones de estos prelados, el editor del libro ha dicho que va en la línea de otro publicado hace un año con el título Permanecer en la verdad de Cristo. Matrimonio y comunión en la Iglesia, escrito por otros cinco cardenales como réplica al cardenal Kasper, al que acusaban, ya entonces, de defender "la tesis, contraria a la doctrina, de darles la eucaristía a los divorciados en nueva unión". Ahora se da un paso más: llegan a escribir que el Papa parece querer autorizar el "divorcio católico".


No había duda sobre el carácter conservador del cardenal Rouco, presidente de la Conferencia Episcopal durante 12 años y líder del catolicismo español en las dos últimas décadas. Fue siempre un hombre fiel a Juan Pablo II y Benedicto XVI, y en el último cónclave maquinó abiertamente para evitar la elección de Francisco. Sin embargo, su firma en este libro sorprendió incluso a sus fieles seguidores, no porque duden de las ideas del cardenal, inflexible en las materias que se discuten en el sínodo, sino porque nunca pudieron imaginar que alzase la voz contra un documento papal, o que se resistiese a las reformas que se proponen desde el Vaticano, bien tímidas, por otra parte.


Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1833711-en-un-libro-11-cardenales-se-plantan-contra-las-reformas-de-francisco