domingo, 20 de septiembre de 2015

El impacto de la robótica y la inteligencia artificial en el mercado laboral






“CUALQUIER OFICIO PUEDE DESAPARECER y se necesitará una recapacitación masiva”

Entrevista a la experta de Sillicon Valley Kathryn Myronuk, que alerta sobre nuevos sistemas capaces de reemplazar al hombre.

Kathryn Myronuk es una de las siete mujeres a las que más atención hay que prestar este año, según CNN. Trabajó como analista en industrias tan diversas como energía, telecomunicaciones, almacenamiento de datos y seguridad. Hoy es investigadora de Singularity University, que funciona en un campus de la NASA, en Silicon Valley. Forma parte de los expertos que hoy compartirán sus experiencias en InnovatiBA. Hablará sobre el futuro del empleo.

"En los últimos 100 años la gente se preocupó mucho sobre los riesgos de la automatización. Pero ahora estamos ante otro tipo de tecnología, capaz de aprender por sí misma, que puede reemplazar trabajos que hasta ahora se pensaba que solo un ser humano podía hacer. Por ejemplo, autos que se manejan solos reemplazarán a los choferes, computadoras que analizan pacientes y brindan un diagnóstico médico con precisión, o traductores (de idiomas) de gran capacidad, entre otros. Esto nos obliga a reflexionar más. Una vez que los autos autónomos estén disponibles, cientos de miles saldrán a comprarlos. Si sos chofer en los próximos 10 años podrías pensar que tu trabajo va a cambiar o incluso desaparecer.

 - ¿Qué otros oficios o profesiones pueden desparecer?

- No se puede saber. No hay que extrapolar linealmente desde la existencia de ciertas tecnologías a la efectiva pérdida de puestos de trabajo. Por ejemplo, cuando se inventaron los cajeros automáticos, no significó que desapareciera el oficio de cajero. Sí se redujo la cantidad de cajeros (personas) cada miles de habitantes. No se puede predecir si seguirá siendo así en el futuro. En los años 40, las primeras computadoras hicieron rápidamente obsoleto el trabajo de cálculo de los especialistas. Pero esas personas con habilidades estadísticas y matemáticas no perdieron sus trabajos: fueron los primeros programadores, analistas de sistemas. Si vemos lo que pasó entre 1940 y ahora, hemos inventado campos totalmente nuevos de trabajo sobre la base de una informática fácilmente accesible y abundante. Como sociedad estamos mejor: si llevas a tu hijo al médico, tiene el acceso al equivalente de un asistente al le que le diga: "andá y leé todos los artículos que existen sobre esta enfermedad y después volvé con ideas". Y lo consigue en menos de 5 minutos. Hace 20 años no lo podía lograr ni el rector de una universidad que le dijera a sus miles de alumnos, vayan y lean sobre esto. Pero está la otra cara: un reciente estudio mostró que en EE.UU. el 47% de los empleos ya corre riesgo de ser reemplazados por algún robot.

- En muchas partes del mundo la automatización generó mayor flexibilización laboral, trabajos de poca calidad. ¿Puede esta tecnología profundizar la tendencia?

- Puede. No es inevitable pero es posible, por eso hablo sobre este tema. Se han hecho investigaciones en EE.UU. que muestran que en muchas fábricas desaparecieron aquellos trabajos más calificados, con los sueldos más altos. Los puestos de reemplazo tienen sueldos más bajos: personas con menos experiencia y capacitación. Estas tendencias se dieron aún sin estas nuevas tecnologías. Lo más positivo, en este contexto, es que van a surgir muchos oficios nuevos. Los puedo imaginar, pero no asegurar cuáles serán. Por supuesto que en ciertos lugares como Argentina, que han lidiado con una economía caótica, los gobiernos y todo ciudadano debería estar pensando cómo encarar esto, qué tipo de formación conviene que tengan sus hijos.

En EE.UU. el 47% de los empleos ya corre riesgo de ser reemplazados por algún robot





- ¿Qué recomienda?

- Lo más importante es aprender a trabajar en grupos interdisciplinarios. Antes uno podía sobrevivir siendo especialista en un campo. En el futuro ya no: será necesario poder mirar alrededor y definir si una herramienta de otro campo puede servir para lo que uno está haciendo.

- ¿Qué políticas públicas recomendaría a los gobiernos?

- Los conocimientos que tenemos sobre los trabajos del siglo XX tal vez ya no funcionen más, no sean aplicable. El problema es que lo nuevo tampoco lo conocemos. Dentro de 25 años la economía va a ser muy distinta, pero igual los planes hay que pensarlos ahora. Cualquier oficio puede desaparecer y se necesitará una recapacitación masiva, quizás pensar en un año entero de capacitación para ciertos sectores. Algunos hablan de ingreso universal o mínimo garantizado para sectores en crisis. Las herramientas normales para lidiar con el desempleo de corto plazo no sirven para esto.

- ¿Cuáles sirven?

- No creo que nadie lo sepa ahora. Hay que empezar ya a analizarlo. En el pasado, cuando hubo cambios que afectaron a las personas nadie los vio venir. Ahora estamos a tiempo, todos sabemos lo que puede pasar y podemos trabajar en ello.