domingo, 20 de julio de 2014

La Artillería Israelí ya asesinó más de 400 palestinos en la Franja de Gaza


Con 46 muertos ayer, se intensifica el ataque a Gaza
Los chicos palestinos, el saldo más trágico de la ofensiva en Gaza
El ejército israelí continúa acumulando fuerzas alrededor de la Franja de Gaza con la intención de ampliar su operación terrestre. De momento, ésta se ha limitado a incursiones para tomar posiciones estratégicas y, sobre todo, a peinar un perímetro de 3 kms. de anchura adyacente a la verja perimetral que rodea el enclave costero. Así y todo, ayer la lista de bajas palestina creció de modo extraordinario con otros 46 muertos. De modo que el saldo general desde el inicio de la operación es ya de 343 personas.
Del otro bando, un civil israelí murió de resultas del impacto de un cohete lanzado por Hamas que volvió a rechazar una eventual tregua si es que no incluye el fin del bloqueo y la liberaciónd e los detenidos. Dos militares israelíes cayeron bajo las balas de un comando de la organización integrista (ver pág. 25).
El principal objetivo de las FF. AA. de Israel sigue siendo la destrucción de los túneles que usan las milicias para infiltrarse en territorio israelí.
Según el portavoz militar adjunto israelí, Peter Lerner, sus fuerzas neutralizaron ayer trece de éstos túneles. “Uno de ellos tenía una profundidad de hasta 30 metros”, aseguró este teniente coronel, que actúa como vocero para los medios de comunicación extranjeros. El uso de otro de estos túneles permitió a un comando de las Brigadas Ezzadim Al Qassam, brazo militar de Hamas atravesar las “líneas enemigas” para atacar y matar a los soldados.
A pesar de que el ejército lograra desmantelar 93 plataformas para el lanzamiento de cohetes, los proyectiles continúan cayendo en Israel a diario. Uno de ellos impactó junto a la vivienda de una familia de beduinos cerca de la ciudad de Dimona, provocando la muerte del padre, de 32 años, hiriendo moderadamente a la madre y a su niño de 5 años, mientras que el otro de 4 meses esta grave. Las sirenas antiaéreas sonaron también en las localidades de Bersheva, Kiryat Gat, Nestziona, Rehovot y Asquelón. Según el portavoz militar fueron disparados 135 cohetes, de los cuales 48 fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro.
En un territorio superpoblado, de apenas 40 km de largo y un máximo de 9,5 de ancho, las milicias de la Franja a menudo colocan las lanzaderas al lado de edificios, bloques de viviendas e incluso hoteles donde se alojan funcionarios y periodistas internacionales. “Pueden lanzar un cohete al lado de donde estás y no enterarte porque los de Hamas mueven las lanzaderas constantemente para no ser localizados”, asegura un periodista palestino que prefiere mantener el anonimato. “Después llega el bombardeo y a veces no sólo acaban con la lanzadera, sino con todo el bloque contiguo”, añade.
Después de distribuir previamente octavillas por la zona norte (Beit Lehia y Beit Hanun) y sur de la Franja (Jan Yunis y Rafah) para llamar a la evacuación de sus habitantes, el Ejército hizo ayer lo propio en los campos de refugiados de la zona central (Deir El Balah, Nuseirat, Al Magazi y El Bureij). De esta forma, el número de desplazados supera ya los 50.000, que abarrotan escuelas, hospitales y las infraestructuras de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. Además del problema creciente de proveer alojamiento, manutención y atención médica a estas personas las organizaciones internacionales se enfrentan al desabastecimiento de agua corriente.
Según estas organizaciones casi la mitad de la población de la Franja –900.000 palestinos– ya no disponen de agua corriente debido al deterioro del sistema de distribución por los bombardeos. Por el mismo motivo, hay una importante carencia de suministro eléctrico -alrededor de 80% de la población dispone de luz sólo entre 3 y 4 horas al día- sin olvidar que Israel restringió la energía eléctrica y las naftas que les vende. Estos combustibles cuestan tres veces más que los que solían importar de Egipto, que también ha cortado el suministro y únicamente permite el tránsito de heridos graves por el paso de Rafah por lo que también hay dificultades.