lunes, 8 de octubre de 2012

ARTE BIBLIÓMANO



No hay como los libros para decorar una habitación. A menos, eso es lo que pensamos la mayoría de los bibliómanos. (Si fuera por nosotros, los decoradores de interiores estarían todos sin trabajo.) Sin embargo, a veces queda algún pedazo de pared libre (por lo general, porque allí no cabe una estantería). ¿Lo dejamos vacío? ¿Aprovechamos para colgar aquel grabado que nos regaló nuestra tía? Pero no, era un poco triste. ¿Alguna foto familiar? ¿Otra más...? ¿Por qué no algo de arte bibliómano? 

Por ejemplo, alguno de los sugerentes cuadros de Jonathan Wolstenholme. En este artista británico, la combinación del amor por los libros con el gusto por el surrealismo y una pizca de sentido del humor ha dado como resultado una serie de cuadros donde los libros, antropoformizados, conversan, beben, escriben, juegan a ajedrez o se leen unos a otros. Ha conseguido de este modo ilustrar esa sospecha que tenemos todos de que, cuando no miramos, nuestros libros adquieren vida propia y se dedican a sus quehaceres, cansados de aburrirse en las estanterías. Vean, vean, de lo que son capaces...

¿Que no te va lo del surrealismo y eres más de arte clásico? Sin problema, no por eso hay que renunciar a decorar las paredes con motivos librescos. El gran bodegonista holandés Jan Davidsz de Heem (1606-1684) pintó una serie de de ellos dedicados a los libros que son una preciosidad:




Por cierto, esta última naturaleza muerta con libros se encuentra en uno de los museos menos conocidos de París. Se trata de la Fundación Frits Lugt -unreputado coleccionista de arte de origen neerlandés-, ubicada en el Hôtel Turgot. No es un  museo que se pueda visitar, salvo con cita previa, pero de vez en cuando hacen alguna exposición. A juzgar por lo que se pudo ver en la más reciente, es uno de esos lugares que merece la pena anotarse en la agenda.  

Fuente: http://notasparalectorescuriosos.blogspot.com.ar/2012/10/arte-bibliomano.html