miércoles, 8 de agosto de 2012

La Justicia y la Policía investigan desmanes en la Biblioteca Nacional del Uruguay

COFE. Solicitó al MEC el cese del director del organismo, Carlos Liscano

La Justicia pidió a la Policía detalles de los incidentes ocurridos el viernes 3 en la Biblioteca Nacional. El sindicalista Luigi Bazzano declaró en la Seccional 5ª. En tanto, el gremio de Salud Pública ocupó ayer por cinco horas el hospital de Dolores. El juez penal Huberto Álvarez pidió a la Policía los antecedentes de los desmanes ocurridos durante la ocupación de la Biblioteca Nacional y que tuvieron como protagonistas a varios dirigentes gremiales y a su director, Carlos Liscano.

El magistrado, que el viernes se encontraba de turno, solicitó a la Seccional 5ª que le informe con detalle sobre lo ocurrido, según dijeron a El País fuentes judiciales.
De hecho, en la mañana del domingo, el dirigente gremial Luigi Bazzano, uno de los principales involucrados en los desmanes, declaró ante efectivos de esa dependencia policial.

Según dijo Bazzano a El País, ante la Policía sostuvo que "en ningún momento" ni él ni los demás ocupantes agredieron a las autoridades, sino que ellos fueron "víctimas de una provocación del director (Liscano) y de algunos funcionarios que lo acompañaban".Además, Bazzano presentó un certificado médico que avala que sufrió "un traumatismo muscular" en un brazo producto del forcejeo.

Los incidentes frente a la puerta de la Biblioteca Nacional ocurrieron cuando el gremio -que desde hace meses está en conflicto en reclamo de mejoras salariales- ocupó el edificio y el director Liscano llegó al lugar con un grupo de colaboradores pretendiendo ingresar a las instalaciones.

En ese momento hubo un altercado que terminó en un intercambio de golpes e insultos entre Bazzano y un secretario de Liscano. Tras el episodio, el asistente del director sufrió un infarto, cosa que según el sindicalista "es mentira".
Ayer, representantes de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) se reunieron con el subsecretario de Educación, Óscar Gómez, para analizar lo ocurrido el viernes en la Biblioteca Nacional.

Bazzano dijo que en el encuentro con Gómez, el secretario general de COFE, José Lorenzo López, "planteó que para el mejor relacionamiento entre los trabajadores y la administración, sería positivo que Liscano no estuviera al frente de la Biblioteca Nacional".
El sindicato también planteó que cesará las medidas siempre que se logre alguna propuesta para comenzar a negociar. Pero el gremio quiere que durante el proceso, Liscano deje de pagar partidas discrecionales "a un grupo reducido de funcionarios", a la vez que pretende que no se efectivicen los descuentos salariales por paros, dijo Bazzano.
El lunes próximo, en la Dirección Nacional de Trabajo, se desarrollará una nueva reunión entre los dirigentes de COFE y las autoridades del Ministerio de Educación y Cultura.Por otra parte, COFE emitió ayer un comunicado en el que acusó a Liscano de "faltarle el respeto" al sindicato al pretender ingresar a la Biblioteca Nacional cuando tenía lugar la ocupación.

COFE también cuestionó al ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, a quien definió como "cómplice" de Liscano. El gremio le reclamó a Brenta que "pida las grabaciones a los medios de comunicación y verá que nadie le negó el paso al director de la Biblioteca Nacional. El mismo abrió la puerta de la Biblioteca e ingresó como si fuera su casa".
El País Digital