domingo, 15 de julio de 2012

Cosas que deben saber los Bibliotecarios “solistas”, por Lindsay Harmon

Muchas de mis compañeras de la Red de Bibliotecas Municipales de la Región de Murcia  son "bibliotecarias solistas". Me he acordado mucho de ellas al leer este artículo y quiero dedicarles su publicación por si esta lectura les sirve de algo, al menos para animarlas un poco.

Los  bibliotecarios "solistas" como yo se pueden encontrar casi en todo tipo de bibliotecas, desde las escolares a las universitarias, desde las especializadas a las públicas (generalmente las sucursales o rurales). Una de las cosas que la mayoría de nosotros tenemos en común es que no era nuestra intención trabajar en una biblioteca con una sola persona y no nos prepararon para eso, ya que no se piensa en los bibliotecarios "solistas" al diseñar los itinerarios en las Escuelas de Biblioteconomía. Si pudiera haber cursado alguna asignatura así antes de empezar mi trabajo en solitario, estas son algunas cosas que habría sido útil saber:

Tu especialidad es todo. Tiene sentido, si eres el único en la biblioteca, te encargas de todo lo que hay que hacer. Pero es difícil entender plenamente qué es "todo" hasta que te toca hacerlo. Desarrollo de la colección, catalogación, circulación, tecnología, referencia, atención al usuario, reparar la fotocopiadora… las tareas varían dependiendo del tipo de biblioteca, pero ten por seguro que si hay algo que hacer es probable que te hagas tú responsable. Incluso si estás pensando en especializarte, vale la pena elegir clases variadas en la Universidad y hacerlo en serio. Nunca se sabe dónde puedes terminar. Si hubiera sabido que iba a acabar catalogando, probablemente habría prestado más atención en esa asignatura.

Aprende todo lo que puedas, como puedas. El desarrollo profesional es al menos tan importante para un "solista" como para un bibliotecario de una gran institución, aunque no es tan fácil de conseguir. No hay programas pensados para bibliotecarios "solistas". A cambio, busca talleres, seminarios y clases que puedan ayudarte a desarrollar las habilidades que necesitas. Si no dispones de presupuesto para ello, localiza obras didácticas (yo he comprobado que los manuales Cómo-Hacer de Neal-Schuman pueden ser un salvavidas en más de una ocasión) y, si es necesario, solicítalas a través de préstamo interbibliotecario.

Nadie sabe lo que haces. Si eres el único bibliotecario de tu institución, seguramente eres el único que sabe lo que significan términos como "desarrollo de la colección" y "tesauro", por no hablar de por qué son importantes. Esto puede hacer que sea difícil presentar proyectos o gastos que serían normales en una biblioteca más grande. Tu mejor posibilidad es dejar de lado la jerga bibliotecaria y expresar tus ideas en términos que tus jefes entiendan así como estar preparado para mostrar cómo ese proyecto o compra beneficiará a la institución.

Por otro lado, nadie sabe hacer lo que tú haces. Si eres el único bibliotecario de la institución probablemente eres el único que tiene una buena comprensión de lo que hace un bibliotecario. Por eso, mientras cumples con tus responsabilidades laborales básicas, la biblioteca puede ser lo que tú hagas de ella. Debido a que estoy más interesado en la enseñanza y la tecnología que mi predecesor, el interés de mi biblioteca se ha desplazado hacia esos temas desde que empecé aquí.

"Solista" no tiene por qué significar solo si te relacionas. Uno de los inconvenientes de una biblioteca con una sola persona es que no hay nadie en la mesa de al lado para hablar de temas bibliotecarios así que tienes que salir de tu institución para encontrar colegas. Además de ser fuente de oportunidades de educación continua, las organizaciones profesionales son una estupenda forma de conocer a otros bibliotecarios y establecer relaciones que te ayudarán a desarrollar tu carrera. Por ejemplo, muchas organizaciones tienen programas formativos en los que contarás con un mentor. Si tus metas profesionales incluyen publicar en revistas científicas o realizar presentaciones en conferencias, interrelacionarse también puede ayudarte a encontrar futuros co-autores o presentadores.

Te sorprenderá lo que una sola persona puede lograr. Voy a cumplir 5 años como bibliotecaria académica "solista". Todavía deseo cada día tener un clon o, por lo menos, un asistente a tiempo completo, pero cuando miro hacia atrás en los últimos años también me sorprende gratamente el número de proyectos que he podido realizar por mí misma, desde el desarrollo de un programa de formación de usuarios a la puesta en marcha de un nuevo sitio web. Trabajar en solitario puede ser aterrador, especialmente para un bibliotecario novato, pero también puede ser una experiencia muy gratificante.


Lindsay Harmon es LA bibliotecaria de la Academia Americana de Arte, un pequeño Instituto de Artes Visuales  en Chicago. Síguela en Twitter @libraryofone.

 


Fuente: http://bibliotecas2029.wordpress.com/durga/