miércoles, 6 de abril de 2011

La erótica del papel / por Rafa Prats

Confieso que me emociona tocar las páginas de un libro y estoy
convencido de que ese es un acto erótico de alto nivel. Son las
caricias iniciales en el juego del amor. Luego llegará la lectura de
la narración o el ensayo y es posible que se alcance el climax que
propicia el orgasmo. A decir verdad, no es fácil tropezarse con los
literatura orgamástica, voz esta última tampoco incluida en el
diccionario de la RAE.

En el artículo periodístico resulta más difícil conseguir el cenit de
la escala erótica. Porque clímax no es otra cosa, según su etimología,
que escala, una escala ascendente hasta alcanzar la cúspide. Los
griegos eran muy sabios. Pero lo curioso es que la RAE incluya como
cuarta acepción de la citada
palabra: "Momento culminante de un poema o de una acción dramática".

O sea, que no voy demasiado desencaminado en mi apreciación. Es
evidente que existe un paralelismo entre la erótica y la escritura en
general. Porque, si nos metemos en casos particulares, podremos
acceder a textos donde el erotismo se convierte en tema. Pero no sólo
en temática de narrativa, sino también en substancia poética. Es más,
yo he tenido ciertas experiencias con el ensayo.

Y es que el roce hace el cariño y el papel, en determinados casos, no
es ajeno a esta apreciación.

Fuente: http://libreriamichelena.blogspot.com/