lunes, 4 de octubre de 2010

Destruirán 10 mil copias de un libro censurado por el Pentágono

Pentágono censura memorias de la guerra en Afganistán.
El Pentágono negocia la compra y destrucción de 10 mil copias de la primera edición de un libro sobre la guerra de Afganistán por sospechas crecientes de que contiene secretos de inteligencia.

Operation Dark Hart, de Anthony Shaffer, ex oficial de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés), está en el centro de un debate acerca de su contenido, aprobado inicialmente para su publicación por los analistas del Pentágono.

Sin embargo, ahora la DIA identificó más de 200 presuntos pasajes que podrían contener información clasificada, según publicó ayer en su versión impresa el diario The New York Times.

De acuerdo con los censores de la Agencia el texto incluye relatos del ex militar sobre operaciones clandestinas, entre ellas escuchas secretas de la Agencia de Seguridad Nacional recopiladas durante su estancia la Base Aérea de Bagram, cerca de Kabul, en el 2003.

Comenta el Times que estas memorias sobre la guerra en suelo afgano ha dividido a los encuestados de seguridad militar y ha puesto de relieve la incertidumbre acerca de qué información constituye una amenaza genuina para el país.

Las disputas entre el gobierno y los ex funcionarios de inteligencia acerca de si sus libros revelan demasiado se han vuelto comunes, pero los veteranos de la industria editorial no recuerdan otro caso similar en el que se hayan tratado de deshacer de un libro que ya había sido impreso, amplía el periódico.

El material fue editado en enero y entonces se afirmó que no había objeciones, pero cuando la DIA vio el manuscrito en julio y se lo mostró a otras agencias de espionaje evaluaron la existencia de "pasajes sospechosos".

A partir de ese momento se desató una lucha por funcionarios del Departamento de Defensa para detener la distribución del libro, señala el medio de prensa.

La obra en disputa incluye, entre otros, los nombres de los oficiales de inteligencia estadounidense que sirvieron con Shaffer y sus cuentas de operaciones clandestinas, incluida las operaciones de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), dijo una fuente que pidió el anonimato, precisa el rotativo.

La controversia aumenta en torno a la administración de Barack Obama porque está tomando medidas enérgicas respecto a la revelación de información clasificada a los medios de comunicación, añade el reporte.

En junio el comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Afganistán, el general Stanley McChrystal, fue convocado a Washington para dar explicaciones sobre una entrevista que ofreció a la revista Rolling Stone.

McChrystal fue destituido por criticar en el artículo al presidente Obama y algunos de sus colaboradores sobre la estrategia de la Casa Blanca en territorio afgano.

En mayo el soldado Bradley Manning, analista de Inteligencia, fue detenido por el comando de Investigación Criminal del Ejército y recluido sin cargos durante más de un mes en una prisión militar en el Campamento Arifjan, en Kuwait.

Pero a principios de julio se le acusó de "transferencia de datos clasificados" y "comunicar, transmitir y entregar información de defensa nacional a una fuente no autorizada", presuntamente el sitio digital Wikileaks.
 
 

 
 Daniel Díaz / Bibliotecario Argentino