domingo, 9 de mayo de 2010

Curas villeros: predicadores de la Teología del Pueblo



Se consideran hijos del movimiento de sacerdotes tercermundistas que lideraba Carlos Mugica, asesinado por la Triple A. Hoy, a 36 años de esa muerte, sienten que su compromiso con los pobres no exige definiciones políticas. ¿Quiénes son y cómo piensan los integrantes del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia? Su relación con Bergoglio y las tensiones con Macri

¿Usted es de izquierda, padre? -le preguntó una señora de clase media, sin ironía, al padre Gustavo Carrara, párroco de la villa del Bajo Flores. -No, señora ¿por qué me lo dice? -No, digo... Como siempre está con los chicos de la calle...
-Yo no sigo a Marx, señora, sino al Evangelio, y a la figura de Jesús: así se corporiza mi opción por los pobres.
Mi compromiso con la pobreza es desde la religión, no desde la política. Pero le voy a decir algo: San Juan Crisóstomo, que vivió en el siglo III, tiene unos textos tan audaces que Marx era un poroto a su lado. El padre Carrara, de 36 años, es uno de los veintidós curas villeros de la Capital, un equipo que fue alimentando el cardenal Jorge Bergoglio, desde su designación, en 1998.

El trabajo de estos sacerdotes que eligieron vivir muy lejos del paraíso no llamó demasiado la atención ni despertó la curiosidad mediática hasta el año pasado, cuando los narcos afincados en las villas amenazaron de muerte al padre José Di Paola, el padre "Pepe", para todos, mientras andaba en bicicleta solo por esa tierra de nadie donde no entran los taxis ni tampoco, a veces, la Policía. Sucedió hace un año, cuando el párroco de Caacupé y actual coordinador del Equipo denunció, junto con los sacerdotes que lidera, que en los barrios pobres, más allá de las leyes, la despenalización de la droga era un hecho.

 "Déjate de joder o vas a ser boleta", lo interceptó uno de esos narcos, a los que Bergoglio bautizó "mercaderes de las tinieblas". Pepe tardó en procesar la amenaza. El obispo, al revés: la tomó muy en serio. Tanto, que la llevó enseguida a los medios. Fue entonces cuando la Argentina conoció la silenciosa tarea de Pepe y los curas villeros, y su compromiso con la recuperación de los chicos adictos al paco.

Desafíos de otra época

 Hace 36 años -se cumplen este martes 11 de mayo-, el padre Carlos Mugica, el hombre de quienes estos curas se consideran herederos espirituales, tuvo menos suerte: cercano a la militancia social de Montoneros, sucumbió a la lógica violenta de la época tras una emboscada de la triple A. Precisamente, los curas del Padre Pepe le rendirán su homenaje el próximo domingo con una misa en la parroquia Cristo Obrero, fundada por Mugica, y una conferencia de prensa previa en la que el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia hará público un nuevo documento, el tercero del grupo, con eje en el Bicentenario. Se consideran hijos del Movimiento de sacerdotes tercermundistas, aquellos que, en los setenta, lideraba Mugica.
 Entre ellos estaba Daniel de la Sierra, un cura que, para impedir que los militares erradicaran los asentamientos, se tiraba delante de las topadoras del Proceso y hoy está enterrado bajo el altar de la parroquia de la Villa 31.....

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