martes, 9 de marzo de 2010

La biblioteca del Teatro Colón está en tres containers al aire libre...

"La biblioteca del Teatro Colón está en tres containers al aire libre" entrevista exclusiva con Diana Fasoli
Cuando recién publicamos esta noticia hace algún tiempo hubo muchas repercusiones desde el blog, mucha gente interesada en saber mas del tema, por ese motivo es que hoy estamos presentando esta entrevista que concediera para el blog Utopía en la que la bibliotecaria Diana Fasoli, donde nos cuenta del pasado, presente e incierto futuro de la Biblioteca del Teatro Colón. Esta historia como muchas es dejada de lado por medios masivos de comunicación, pero forma parte del padecimiento cotidiano de los porteños ante un gobierno de la ciudad que pretende hacer de la cultura (y de todas las áreas) un negocio para unos pocos.

Antes que nada le pido que se presente para nuestros lectores que no la conozcan, cuéntenos un poco de usted
Porteña, hija de un pianista de la Orquesta Estable y de una bailarina del Cuerpo de Baile del Teatro Colon, de modo que me crie en ese medio, sabiendo que la magia que se generaba cada vez que se abría el telón, era producida por un sinnúmero de personas que disfrutaban de su trabajo, estudie danzas y participe en varios grupos tanto de contemporánea como clásico. En 1974 ingrese al Teatro, y en 1979 comencé a trabajar en la Biblioteca. Unos años más tarde curse la carrera de Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y en 1991 accedí a la conducción de la Biblioteca.

Hagamos un poco de historia, si bien es seguramente muy rica y extensa, cuéntenos someramente cómo ha sido el desarrollo del trabajo en la Biblioteca del Colón a lo largo de los años? ¿Qué características particulares ha presentado el acervo documental?
La Biblioteca fue creada en 1939, durante la gestión del señor Cirilo Grassi Díaz, quien tenía una mirada integral sobre lo que era y debía ser el Teatro, eso se fue perdiendo con los años, cuando se priorizo únicamente el espectáculo, dejando de lado los servicios. No obstante eso, y por esfuerzos personales, la Biblioteca fue incrementando su acervo, contando actualmente, con más de 100.000 documentos, entre programas del Teatro, (1908- ), partituras, bibliografía, recortes periodísticos referidos a la actividad del Teatro (1927- 2007), publicaciones periódicas, nacionales y extrajeras y más de 25.000 fotografías de artistas y producciones del Teatro.
La realidad es que siempre fue difícil desarrollar las colecciones, por la falta de interés de las gestiones, ausencia de presupuesto, y de personal especializado. Con la aparición de las nuevas tecnologías, y pese al presupuesto del Teatro (uno de los mayores dentro del Gobierno de la Ciudad), recién en el año 2005 se pudo contar con computadoras, y conexión a internet, mediante conexión telefónica. Aun así, se prestaba servicios de consulta en sala, reprografía y búsquedas ante consultas nacionales y del exterior. Se realizaban muestras sobre los títulos que conformaban las temporadas.
El proyecto de la creación de un Centro de Documentación me había generado expectativas, pensando que, en el periodo en que el Teatro permanecería cerrado, permitiría rediseñar las colecciones y los servicios continuar con la digitalización e intervención de los documentos que estaban deteriorados. He realizado cursos de conservación y preservación, y estoy en constante comunicación con profesionales de la conservación. Pero nunca fui consultada respecto al proyecto de Centro de Documentación, solo vi los planos por internet este año.

¿Qué nos puede contar sobre el presente de la biblioteca, en qué estado se encuentra? ¿Cómo ha sido el trato con las personas desde las autoridades? ¿Cuál es su punto de vista sobre la situación actual?

A fines del año 2008, se traslado la Biblioteca a dos aulas del Instituto Superior de Arte, y a comienzos del 2009, no nos permitieron ingresar más en el Teatro, solo me dijeron que habían disuelto la estructura de la Biblioteca (además de otras secciones del Teatro). La gestión macrista sostiene el concepto de ineficiencia del empleado público, por lo que considera que ni siquiera tienen que hablar con nosotros.
Dado que habían robado más de 100 documentos, y como realice mis declaraciones testimoniales ante la Fiscalía e INTERPOL, mantuve una conversación telefónica con el entonces Director Ejecutivo, quien me dijo que la Biblioteca había sido trasladada a los depósitos Lavardén, en 3 container. Con 3 compañeros presentamos una acción de amparo por el patrimonio, y en una inspección ocular con el Juez, pude ver los container: están al aire libre, no puedo saber si esta todo ni en que estado. La Dirección General, el señor Pedro Pablo García Caffi, insiste en decir que esta todo en perfectas condiciones y que no falta nada.

¿Cómo cree que podría en parte subsanarse la situación? ¿Cuales serían las propuestas o medidas a tomar para orientar una reparación del daño?, si lo cree posible
Debería acondicionarse un espacio en el Centro de Exposiciones, conformar un grupo de trabajo, profesional, bibliotecarios y conservadores, establecer un plan de trabajo para así recuperar los documentos dañados, y comenzar a diseñar las colecciones y servicios del próximo Centro de Documentación integrando al acervo los diseños, grabaciones y fotografías, se debe comenzar a ver desde una mirada integral.
Creo que para que se pueda brindar un buen servicio, es necesario que exista compromiso de los niveles Directivos y claras políticas de desarrollo bibliotecario, sin financiación no es posible llevar adelante ningún proyecto serio.

Por último le hago una pregunta más personal sobre su trabajo en la biblioteca, si puede relatarnos un recuerdo o anécdota que usted atesore y crea que nos sirva para concientizar al público acerca de la importancia de contar con bibliotecas así en el patrimonio cultural de los argentinos.



Agradecemos mucho a Diana por habernos otorgado un poco de su tiempo para contestar nuestras preguntas y ampliar la información sobre esta problemática.