martes, 19 de marzo de 2019

Quema de libros y libros prohibidos a lo largo de la historia





Quema de libros y libros prohibidos a lo largo de la historia

by Julio Alonso Arévalo

 

1933-may-10-berlin-book-burning

Quema de libros y libros prohibidos en la historia

Descargar

 

La quema de libros es la práctica, generalmente promovida por autoridades políticas o religiosas, de destruir libros u otro material escrito; está vinculada al fanatismo ideológico y suele acompañar muchos conflictos bélicos. La práctica generalmente es pública y está motivada por objeciones morales, políticas o religiosas al material publicado. En tiempos modernos, otras formas de almacenamiento de información, como grabaciones, discos de vinilo, CD, DVD, videocasetes y páginas de Internet, se han incluido dentro de esta práctica.

La quema o incautación de libros es una ejecución pública que se justifica con objeciones morales, políticas o religiosas al material publicado. En toda tiranía y dictadura existente, la quema de libros ha eliminado las evidencias de una historia, un pasado, o un pensamiento. Lo sorprendente es que en las democracias siga haciéndose... o quizá sea que... Toda persona tiene la libertad de buscar, recibir y difundir aquellas informaciones e ideas «que las autoridades le permitan conocer».

 

Julio Alonso Arévalo | March 18, 2019 at 2:31 pm | Tags: Bibliotecas, Censura, Incendios, Libros | Categories: Noticias | URL: https://wp.me/p72Cm4-jVA
Like

Unsubscribe to no longer receive posts from Universo Abierto.
Change your email settings at Manage Subscriptions.

Trouble clicking? Copy and paste this URL into your browser:
http://universoabierto.org/2019/03/18/quema-de-libros-y-libros-prohibidos-a-lo-largo-de-la-historia/


sábado, 16 de marzo de 2019

F ¿Cuáles son las novelas disponibles en más bibliotecas de todo el mundo?




¿Cuáles son las novelas disponibles en más bibliotecas de todo el mundo?

por Julio Alonso Arévalo

 

lib100_thumb_genre_poster_authors

Descargar poster

Ver el listado

Históricas

Ciencia Ficción

 

¿Qué hace que una novela sea "genial"? En OCLC, consideran que la grandeza literaria se puede medir por el número de bibliotecas que tienen una copia en sus estantes. Las bibliotecas ofrecen acceso a los libros más populares que están de moda. Pero, no los mantienen en el estante si no son repetidamente solicitados por los usuarios a lo largo de los años. OCLC ha identificado las 100 de las mejores y más atemporales novelas, las que se encuentran en miles de bibliotecas de todo el mundo, utilizando WorldCat, la base de datos de materiales bibliotecarios más grande del mundo.

Las novelas más disponibles en las bibliotecas del mundo

1. Don Quijote, Miguel de Cervantes
2. Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll
3. Las aventuras de Huckleberry Finn, Mark Twain
4. Las aventuras de Tom Sawyer, Mark Twain
5. La isla del tesoro, Robert Louis Stevenson
6. Orgullo y prejuicio, Jane Austen
7. Cumbres borrascosas, Emily Brontë
8. Jane Eyre, Charlotte Brontë
9. Moby Dick, Herman Melville
10. La Letra Escarlata, Nathaniel Hawthorne
11. Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift
12. El Progreso del Peregrino, John Bunyan
13. Un Cuento de Navidad, Charles Dickens
14. David Copperfield, Charles Dickens
15. Historia de dos ciudades, Charles Dickens
16. Mujercitas, Louisa May Alcott
17. Grandes expectativas, Charles Dickens
18. El Hobbit, o, de ida y vuelta, J. R. R. R. Tolkien
19. Frankenstein, o, el Prometeo Moderno, Mary Shelley
20. Oliver Twist, Charles Dickens
21. La cabaña del tío Tom, Harriet Beecher Stowe
22. Crimen y Castigo, Fyodor Dostoyevsky
23. Madame Bovary: Patrones de vida provincial, Gustave Flaubert
24. El Regreso del Rey, J. R. R. R. Tolkien
25. Drácula, Bram Stoker
26. Los Tres Mosqueteros, Alexandre Dumas
27. Un mundo feliz, Aldous Huxley
28. Guerra y Paz, León Tolstoi
29. Mmatar a un ruiseñor, Harper Lee
30. El Mago de Oz, L. Frank Baum
31. Los miserables, Víctor Hugo
32. El Jardín Secreto, Frances Hodgson Burnett
33. Rebelión en la granja, George Orwell
34. El Gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald
35. El Principito, Antoine de Saint-Exupéry
36. La Llamada de lo Salvaje, Jack London
37. 20.000 leguas de viaje submarino, Julio Verne
38. Anna Karenina, León Tolstoi
39. El viento en los sauces, Kenneth Grahame
40. Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde
41. Las uvas de la ira, John Steinbeck
42. Sentido y sensibilidad, Jane Austen
43. El último mohicano, James Fenimore Cooper
44. Tess, la de los d'Urberville, Thomas Hardy
45. Harry Potter y la Piedra Filosofal, J. K. Rowling
46. Heidi, Johanna Spyri
47. Ulises, James Joyce
48. Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle
49. El Conde de Monte Cristo, Alexandre Dumas
50. El viejo y el mar, Ernest Hemingway
51. El león, la bruja y el armario, C. S. Lewis
52. El Jorobado de Notre Dame, Victor Hugo
53. Pinocho, Carlo Collodi
54. Cien años de soledad, Gabriel García Márquez
55. Ivanhoe, Walter Scott
56. El rojo emblema del valor, Stephen Crane
57. Ana la de Tejas Verdes, L. M. Montgomery
58. Azabache, Anna Sewell
59. Peter Pan, J. M. Barrie
60. Adiós a las armas, Ernest Hemingway
61. La casa de los siete tejados, Nathaniel Hawthorne
62. El Señor de las Moscas, William Golding
63. El príncipe y el mendigo, Mark Twain
64. Retrato del artista adolescente, James Joyce
65. Lord Jim, Joseph Conrad
66. Harry Potter y la Cámara de los Secretos, J. K. Rowling
67. Rojo y Negro, Stendhal
68. El extranjero, Albert Camus
69. El juicio, Franz Kafka
70. El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrence
71. Las aventuras de David Balfour, Robert Louis Stevenson
72. El guardián entre el centeno, J. D. Salinger
73. Fahrenheit 451, Ray Bradbury
74. Viaje al centro de la tierra, Julio Verne
75. Vanity Fair, William Makepeace Thackeray
76. Sin novedad en el frente, Erich Maria Remarque
77. Lo que el viento se llevó, Margaret Mitchell
78. Mi Ántonia, Willa Cather
79. De ratones y hombres, John Steinbeck
80. El Vicario de Wakefield, Oliver Goldsmith
81. Un yanqui en la Corte del Rey Arturo, Mark Twain
82. Colmillo Blanco, Jack London
83. Padres e Hijos, Ivan Sergeevich Turgenev
84. Doctor Zhivago, Boris Leonidovich Pasternak
85. El Decamerón, Giovanni Boccaccio
86. 1984, George Orwell
87. La Jungla , Upton Sinclair
88. El Código Da Vinci, Dan Brown
89. Persuasión, Jane Austen
90. Mansfield Park, Jane Austen
91. Candido, Voltaire
92. Por quién doblan las campanas, Ernest Hemingway
93. Lejos del mundanal ruido, Thomas Hardy
94. El señor de los anillos, J. R. R. R. Tolkien
95. El Regreso del Nativo, Thomas Hardy
96. Hijos y amantes, D. H. Lawrence
97. Charlotte's Web, E. B. White
98. El Robinson suizo, Johann David Wyss
99. Casa desolada, Charles Dickens
100. Papá Goriot, Honoré de Balzac

 

 

Julio Alonso Arévalo | marzo 15, 2019 en 9:46 am | Etiquetas: Bibliotecas, OCLC | Categorías: Bibliotecas, Noticias | URL: https://wp.me/p72Cm4-jUE

Cancelar la suscripción para no recibir entradas de Universo Abierto.
Modifica los ajustes de tu correo electrónico en Administrar suscripciones.

¿Tienes problemas haciendo clic? Copia y pega esta URL en tu navegador:
http://universoabierto.org/2019/03/15/cuales-son-las-novelas-disponibles-en-mas-bibliotecas-de-todo-el-mundo/



Libre de virus. www.avast.com

jueves, 14 de marzo de 2019

Elsa Barber / Directora de la Biblioteca Nacional Argentina (Reportaje *)

Fue subdirectora de la institución en el kirchnerismo y con Macri y ahora la conduce. Experta en tecnología, muestra que hay muchos mundos en esos pasillos.

Hay que ser Elsa Barber en país agrietado. Hay que haber sido -como Elsa Barber- una alta funcionaria del gobierno kirchnerista y, luego, una alta funcionaria del gobierno de Macri. Hay que haber durado y, más aún, ascendido. Es el caso: la señora que ahora sonríe para las fotos mientras se preocupa porque sale "como si estuviera feliz" es, desde julio de 2018, la directora de la Biblioteca Nacional de la República Argentina. Antes, era la subdirectora de Alberto Manguel. Y más atrás, la subdirectora de Horacio González. Camina por la Biblioteca como por su casa. Algo sabe.

Barber es amable, tiene un tono cálido, tranquilo, saluda, bromea. No se la cree: antes de ser funcionaria, fue directora del Departamento de Bibliotecología y Ciencia de la Información de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Bibliotecóloga de carrera y desde siempre. Algo sabe.

De libros sabe, de sistemas de archivos, de formas de acceder a una información que sea confiable. Pero a veces, dice, mira el enorme edificio, esa bestia de cemento que es la Biblioteca Nacional, y siente la responsabilidad: "Todo esto está a mi cargo".

"Esto", en una Biblioteca Nacional, es el pasado, porque la Biblioteca custodia documentos, archivos, memoria. Todo lo producido en el país y sobre el país, si fuera perfecta. Pero "esto" es el futuro: las formas de publicar cambian, hay libros que nunca verán el papel, hay libros sin letras, producidos como audios audios. ¿Cómo se guardan? Hay un imperativo de tener todo digital: ¿qué se escanea? ¿todo? ¿cómo se lo muestra?

Y "esto" -todo lo que hoy está cargo de esta bibliotecaria nacida en Villa Cañás en 1953- es el futuro porque acá hay cosas -ella lo sabe- que los chicos tienen que conocer. A ella, que ha hecho una carrera a partir de la tecnología, le importa que los más jóvenes se enteren de que hay un mundo en papel.

 Las diez escritoras más leídas en el país, ¿escriben sólo para mujeres?

-¿Le parece que una Biblioteca Nacional también es lugar para chicos? Hace años se argumentó que el material que hay es para  investigadores.

-Estoy totalmente convencida, porque todo empieza en los chicos. Entonces así como creo que todo empieza en la biblioteca escolar, también creo que los chicos tienen que comenzar a ver que existen otros tipos de bibliotecas, por eso tenemos un programa que se llama "Nuevos investigadores", para que los estudiantes en sus últimos años de cursada vengan a la Biblioteca a conocer sus fondos. La idea es sepan que está la biblioteca, mostrarles todos los recursos que no están en Internet. Hay que luchar contra la idea de que todo está en Internet.

-Pero hay mcha riqueza ahí.

-Hay mucha bibliografía que dice que sólo el 4 por ciento de lo que hay en Internet es válido. Imaginate. Y lo que usan los chicos es Internet. Entonces también los bibliotecarios estamos para guiar sobre cómo buscar información en Internet, cómo hacer uso de esa información. La Biblioteca también en eso ha evolucionado, yo he tenido que evolucionar; cuando estudié se entendía que la Biblioteca Nacional era más cerrada, más para investigadores. Y luego se abrió al público. Sí, yo creo que los chicos tienen que estar incluidos.

-Muchos vienen a usar el lugar para estudiar.

-Aproximadamente tenemos unos 1.000 lectores diarios y circulando en la Biblioteca 1.800 personas por día, porque 800 vienen para los eventos culturales. Y la mayoría son, en verdad, estudiantes.

La primera tesis del siglo XX fue sobre feminismo, pero hoy no resulta muy feminista

-Usted dice que todo empieza en la biblioteca escolar. Pero el ministerio de Educación suspendió la compra de material literario para esas bibliotecas.

-Más que suspenderlo, lo que se tendría que haber hecho es equilibrar. No suspender totalmente. Creo que es lamentable.

-Hoy hay libros que nunca van a estar en papel y se espera que una biblioteca esté digitalizada. ¿Cómo encaran eso?

-Lo estamos pensando. No podemos decir que tenemos un gran avance. El área de Procesos Técnicos de la Biblioteca está empezando a estudiar lo que se denominan normalmente en las bibliotecas las "políticas para tratamiento" de determinado material. Y tenemos que tener en claro todas las cuestiones que están vinculadas a cómo vas a almacenar, les tenés que dar una denominación unívoca. Acá en los diferentes sectores de la Biblioteca hay muchas cosas ya digitalizadas, en Mediateca, Audioteca, en Tesoro. Bueno, cada uno tenía su denominación. Estamos corrigiendo eso. Nosotros hablamos livianamente de la digitalización y pareciera ser que digitalizar es casi como sacar fotocopias, pero no es así. El tratamiento de una biblioteca digital es muchísimo más complejo que una biblioteca tradicional.

-Hay distintos formatos, los formatos caducan y ya no se pueden abrir...

-Y está el tema de la guarda. Tenés que tener sistemas de almacenamiento masivos. Servidores de una potencia extraordinaria para guardar toda esa información, por eso presentamos a FonPlata, el Fondo de la Cuenca del Plata, un proyecto para comprar equipamiento.

-¿Servidores? ¿Por cuánta plata?

-Sí. Con el servidor que tenemos estamos al límite de la capacidad de guarda. No podríamos seguir digitalizando. Y también escáneres para los diferentes tipos de material que tiene la Biblioteca: manuscritos, mapas. Son diez escáneres, uno con un robot que pasa las páginas. Conseguimos un financiamiento de 7 millones de dólares.

-¿Qué porcentaje de la biblioteca está digitalizada?

-Difícil decirlo. La gente piensa que se digitaliza todo. Y no. Se hace una selección de lo que se digitaliza. Cada sala lo determina según los requerimientos de los lectores. Además estamos armando un Registro Nacional de Objetos Digitales, donde se podrá rastrear lo digitalizado y subir lo propio. Hay muchas instituciones del interior que tienen material valioso ya digitalizado.

-Sos una sobreviviente de la gestión anterior. ¿Cambió la mirada sobre lo que tiene que ser la Biblioteca?

-Creo que no. Desde el punto de vista bibliotecológico, no. Todos sabemos que durante la gestión hasta el 2015 funcionaba acá Carta Abierta. Eso ha cambiado. Nos hemos convertido en una biblioteca más plural donde las cuestiones políticas no se plantean desde la gestión. Tenemos una programación cultural que va de Conan Doyle a los argentinos en la Revolución Cubana.

Un laberinto de 5 millones de ejemplares

Tres depósitos tiene la hemeroteca de la Biblioteca Nacional, donde se guardan diarios y revistas. Emocionan. Pasillos, mesas largas, es un sitio al que el público no accede y por eso es el que elige Barber para mostrar a Clarín.

En una jaula, dos personas manipulan revistas. Están cargando datos, incorporando títulos al catálogo. Va lento: el equipo no llega a las 15 personas y, cuentan en la hemeroteca, se necesitarían 50. Pero también dicen que acá  tendrían que estar todas las publicaciones y que -sacan pecho- "están casi todas".

Así, se puede ver, en muy buen estado, joyas como el diario anarquista "La batalla", que salía en Buenos Aires en 1910. O "La ilustración argentina", Buenos Aires, 1905, y "L'Illustration", París, 1863. Gente vestida como para casamiento que está de excursión en el Tigre. Una aristocrática rambla marplatense. Y la colección de "Radiolandia", donde, al azar, asoman galanes y actrices que hicieron historia.

Hay material desde el año 1870, cuentan, argentino y extranjero. No hay una ley que obligue a quienes publican a dejar un ejemplar en la Biblioteca, como con los libros, así que se trata de donaciones y de compras.

Hojas a veces amarillentas, otras en blanco brillante, papeles que da respeto tocar, como si se tuviera el tiempo entre las manos.

*Patricia Kolesnicov - 14/03/2019 -  Clarín.com  Cultura

https://www.clarin.com/cultura/directora-biblioteca-nacional-mostrarles-chicos-recursos-internet_0_4a8jm5FA2.html

El golpe al libro y a las bibliotecas de la Universidad de Chile: limpieza y censura en el corazón de la universidad




El golpe al libro y a las bibliotecas de la Universidad de Chile: limpieza y censura en el corazón de la universidad

por Julio Alonso Arévalo

 

el-golpe-al-libro-y-a-las-bibliotecas-universidad-de-chile-limpieza-censeura-corazon-universidad-ediciones-utem

 

Rojas L., María Angélica ; Fernández P., José. "El golpe al libro y a las bibliotecas de la Universidad de Chile: limpieza y censura en el corazón de la universidad". Santiago de Chile: UTEAM, 2015. ISBN 978-956-7359-98-1

 

"La censura hegemónica y naturalizada permeó cada espacio de la sociedad chilena de manera silenciosa y muchas veces inadvertida, cambiando incluso el prisma desde el cual concebimos nuestra cultura, instituciones y profesiones. Hace ya más de un cuarto de siglo de posdictadura y aún siguen vigentes ciertos resabios de aquella época que nos mantienen conviviendo con el miedo en una sociedad hecha de olvido."

María Angélica Rojas L.
José Fernández P.

 

Publicación surgida a partir del seminario de título: "La censura en las bibliotecas de la Universidad de Chile en la Región Metropolitana (1973-1981)", que pretende posicionar la discusión en torno al peso del olvido impuesto en el gremio bibliotecario durante la dictadura a través de una revisión histórica de los mecanismos de censura aplicados a los libros y bibliotecas de la Universidad de Chile, en la que los testimonios de funcionarios y académicos que vivieron en carne propia tortura, exoneración, delación y exilio, son fundamentales.

Julio Alonso Arévalo | marzo 14, 2019 en 1:39 pm | Etiquetas: Bibliotecas, Censura | Categorías: Bibliotecas, Libros, Noticias | URL: https://wp.me/p72Cm4-jUt

Cancelar la suscripción para no recibir entradas de Universo Abierto.
Modifica los ajustes de tu correo electrónico en Administrar suscripciones.

¿Tienes problemas haciendo clic? Copia y pega esta URL en tu navegador:
http://universoabierto.org/2019/03/14/el-golpe-al-libro-y-a-las-bibliotecas-de-la-universidad-de-chile-limpieza-y-censura-en-el-corazon-de-la-universidad/



Libre de virus. www.avast.com

miércoles, 13 de marzo de 2019

Lanzaron los primeros satélites de OneWeb para llevar internet a todo el mundo

 

La empresa OneWeb, con sede en Londres y Estados Unidos, lanzó los primeros seis satélites de su multimillonario proyecto. Se trata de crear una "megaconstelación de satélites" con el objetivo de proveer de internet a todos los rincones del mundo.

Las naves partieron en un cohete Soyuz desde la Guayana Francesa. Si todo funciona de manera correcta, la empresa comenzará el despliegue del resto de los satélites hacia fines de año. Así, se lanzarían cohetes cada mes con un promedio de entre 30 y 36 cohetes en cada viaje.

De qué se trata el plan de OneWeb

Crear una mega constelación de satélites: ese es el plan de la empresa para que cada punto del planeta pueda tener internet. Para conseguir esa cobertura global se necesitará que haya 648 unidades en órbitas. Pero no termina ahí: el proyecto completo requeriría de alrededor de 2 mil objetos orbitando por el espacio.

La compañía fue fundada por el empresario norteamericano Greg Wyler en 2012. Actualmente, funciona con sede en Londres.

Fuente: BBC.

domingo, 10 de marzo de 2019

1973 (Historis magister vitae)

1973 (Historis magister vitae)

 

En el extinto Diario Mayoría había un editorial titulado "Un día como hoy" que sabia y didácticamente escribía José  Maria Pepe Rosa; y esto viene a  cuento porque estamos en vísperas de un acontecimiento del cual se cumplirán cuarenta y seis años.

 

La formula supletoria del Frejuli, Héctor Cámpora - Vicente Solano Lima eran electos presidente y vice de la Republica Argentina, forzada por la proscripción de la dictadura gobernante al General Perón. Cámpora no debió ser más que un presidente interino en la transición a la democracia, acabó manipulado por los grupos más radicalizados cuyos sucesores fabricaron un mito…

 

1973 fue un año muy intenso, gobernado a la sazón por la cabeza de la denominada (dictadura) Revolución Argentina, el Gral.Alejandro  Lanusse.

 

Los trescientos sesenta y cinco días de 1973 son aun motivo de investigación y conjeturas, los 75 días desde el once de marzo  al día de la asunción del gobierno o sea el  25 de mayo así lo justifican. Esa jornada fue una bocanada de libertad para el pueblo…En el acto en la plaza de mayo estuvieron presentes los presidentes de Cuba y Chile respectivamente…

 

1973 fue el año de los cuatro presidentes dos civiles y dos generales.; el año que asesinaron a un secretario general de la CGT, El año del regreso definitivo de Perón a su patria y al poder  

……………………………………….

viernes, 8 de marzo de 2019

“No era 1837, era 1980”: la luchas de las mujeres por el derecho igualitario de acceso a la cultura y a las bibliotecas





"No era 1837, era 1980": la luchas de las mujeres por el derecho igualitario de acceso a la cultura y a las bibliotecas

por Julio Alonso Arévalo

 

biblioteca_antigua

Hace una año puse en Universo Abierto un post de un anuncio de la IFLA hablando de como las bibliotecas protegen los derechos de las mujeres, y me encontré esta respuesta de una mujer que firma cómo Ica, en la que habla de los problemas que tuvo a principios de los ochenta para acceder a la sala de investigadores de la Biblioteca Nacional, que quisiera compartir con todos vosotros. La fecha 1837, que Ica menciona se refiere a otro post titulado "Las mujeres tuvieron prohibido la entrada en la Biblioteca Nacional de España hasta 1837", pero a ella esto le sucedió a principios de 1980.

 

"Éste es mi día, qué mejor día para empezar … hablar de bibliotecas y mujeres es hablar de mi vida, de lo que soy.

La Biblioteca Nacional sirvió al público en general en una sala en su parte baja allá por los años 80. Recuerdo que era una sala amplia donde se podía ir a estudiar y a sacar libros. Por aquella época empecé a leer filosofía y descubrí a Unamuno, Descartes… mi época existencialista.

Enamorada del ambiente y de un aspirante a filosofo intenté acceder a la Biblioteca de la parte Alta, recuerdo que "mi sala" estaba a nivel de calle. Un día, armada de valor pues me abrumaba la solemnidad del edificio, intenté acceder a la parte noble, desplegué todos los carnés de las diversas bibliotecas que poseía … hasta mi dni, pero nada fue suficiente. Un malcarado señor me negó la entrada: "Esta parte es solo para investigadores mayores de edad". Yo tenía 16 años. Recuerdo que me ofendió tanto "quiero poner una reclamación". El señor me ofreció un folio en blanco y me miró con media sonrisa.

Ofendida como estaba escribí con letra temblorosa unas cuantas frases solicitando -infeliz de mí- que me fuera permitido el acceso argumentando que al no tener acceso era imposible acceder al objeto de estudio. Satisfecha como estaba de mi "reclamación" entregué al citado cancerbero el papel. Sonriendo cogió el papel, yo me despedí y bajé la escalinata. Mi amigo, filosofo futuro, tuvo otra experiencia con el mismo señor, y por supuesto otro trato.

Cuando llegué a casa conté mis andanzas de biblioteca y mi madre sentenció " te has quedado con una copia,¿no?" Se me cayo el alma al suelo, con tanto cabreo había olvidado la copia. Nunca tuve respuesta, era el final de los 70, el principio de los años 80.
Más tarde, pasados pocos años ya con carné de investigador entré… todo un cuadro.
Parecía que pisaba la luna por primera vez, anduve por los pasillos queriendo grabar en mi mente todos los espacios y rincones. Me encantaban los ficheros, miles y miles de fichitas a mano algunas otras mecanografiadas…La sala de lectura general, con aquellas sillas tan incomodas, aquel señor que en medio de la sala "cierren las puertas" por la corriente que recibía al estar el pobre en medio. Con el paso de los años he conocido al que debió llegarle mi reclamación de juventud. Ni lo recuerda … pero al menos reconoce el error.

Pasado el tiempo volví para trabajar a mi amada Biblioteca. Recuerdo que en lugar de sacar la tarjeta de acceso, sacaba las llaves de casa. Alguna vez las coloque encima del lector de tarjetas …

No era 1837, era 1980."

Icamarzo 8, 2018 en 12:11 pm


Cancelar la suscripción para no recibir entradas de Universo Abierto.
Modifica los ajustes de tu correo electrónico en Administrar suscripciones.

¿Tienes problemas haciendo clic? Copia y pega esta URL en tu navegador:
http://universoabierto.org/2019/03/08/no-era-1837-era-1980-la-luchas-de-las-mujeres-por-el-derecho-igualitario-de-acceso-a-la-cultura-y-a-las-bibliotecas/


jueves, 7 de marzo de 2019

Bibliotecarios famosos. Planeta Biblioteca 2019/03/06




Bibliotecarios famosos. Planeta Biblioteca 2019/03/06

por Julio Alonso Arévalo

46575798184_8be8ff0433_b_d

ESCUCHAR

planeta-biblioteca-2019-03-06-bibliotecarios-famosos_md_33123989_wp_1.mp3 Ir a descargar

 

En el programa de hoy hemos hablado sobre famosos que ejercieron la profesión de bibliotecarios. Desde Eratóstenes, bibliotecario de la famosos biblioteca de Alejandría, a papas como Nicolás V y Pío XI, hasta escritores como MArcel Proust, Borges, Pesssoa o Stepen King, a estadístaas como Mao, Mohamed Jatami, o el creador del FBI en algún momento de sus vidas ejercieron esta bonita profesión, muchos de ellos también fueron eminentes bibliófilos y amantes del libro.

Ver

Galería de Bibliotecarios Famosos

¿Clubs de fans de bibliotecarios?

Jorge Luis Borges, suma de infinitos bibliotecarios hipostáticos

Giacomo Casanova "El bibliotecario más seductor"

Ray Bradbury, el escritor con alma de bibliotecario

Pessoa Bibliotecario en Bibliotecas llenas de fantasmas

Maria Moliner: la labor intelectual como bibliotecaria, filóloga y lexicógrafa

Kikí de akí, bibliotecaria pop de la móvida



¿Tienes problemas haciendo clic? Copia y pega esta URL en tu navegador:
http://universoabierto.org/2019/03/06/bibliotecarios-famosos-planeta-biblioteca-2019-03-06/